- El IPC general de EE.UU. debería caer 0.1% mensual en junio, a 3.8%-3.9% interanual desde 4.2%, la primera lectura mensual negativa desde la pandemia.
- El dato subyacente se mantiene cerca de 2.8%-2.9% interanual, y las minutas de junio muestran a la Fed dividida a la mitad entre subir tasas o mantenerlas.
- El mercado ya asigna 50% de probabilidad a un alza en julio, frente a menos de 40% horas antes, tras comentarios hawkish de Waller y la escalada con Irán.
- El IPC general de EE.UU. debería caer 0.1% mensual en junio, a 3.8%-3.9% interanual desde 4.2%, la primera lectura mensual negativa desde la pandemia.
- El dato subyacente se mantiene cerca de 2.8%-2.9% interanual, y las minutas de junio muestran a la Fed dividida a la mitad entre subir tasas o mantenerlas.
- El mercado ya asigna 50% de probabilidad a un alza en julio, frente a menos de 40% horas antes, tras comentarios hawkish de Waller y la escalada con Irán.
El Índice de Precios al Consumidor de junio en Estados Unidos se publica este martes 14 de julio a las 8:30 de la mañana (GMT -4) y es probablemente el dato más relevante del verano boreal, aunque no por las razones habituales. El número general viene con todo el aspecto de una buena noticia, sin embargo, el problema es que esa buena noticia ya quedó desactualizada antes de siquiera publicarse, porque en la misma jornada, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, hace su primera comparecencia ante el Congreso, y los futuros de tasas ya subieron la probabilidad de un alza en julio a 50% desde menos de 40% apenas unas horas antes.
El consenso apunta a un IPC general negativo, pero un subyacente que no cede
Esto es lo que espera el mercado para el dato de mañana:
- IPC general mensual: -0.1%
- IPC general interanual: 3.8% a 3.9% (desde 4.2% en mayo)
- IPC subyacente interanual: 2.8% a 2.9%
- IPC subyacente mensual: 0.2% a 0.3%
Un IPC general negativo en el mes sería la primera lectura mensual de ese tipo desde el inicio de la pandemia. El dato de precios al productor del miércoles importa porque mide presiones más arriba en la cadena de suministro, antes de que lleguen al consumidor final, y su aceleración esperada sugiere que el alivio del IPC podría no sostenerse.
Un alto el fuego que ya no existe
Fuente: U.S. Bureau of Labor Statistics via FRED.
La inflación general venía acelerando de forma sostenida, con 3.3% en marzo, 3.8% en abril y 4.2% en mayo, en los tres casos empujada por el shock energético derivado de la guerra entre Estados Unidos e Irán. El alto el fuego de mediados de junio, que reabrió el Estrecho de Ormuz, hizo caer el petróleo cerca de 21% hasta rondar los 77 dólares por barril, y los precios de la gasolina bajaron 10% en junio, la cuarta mayor caída mensual en una década. Ese es, mecánicamente, el motivo por el cual el dato de mañana lucirá benigno.
El problema es que ese alto el fuego se rompió el 8 de julio, hubo nuevos ataques durante el fin de semana y hay reclamos disputados sobre un cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, mientras Trump aseguró que Estados Unidos está reinstaurando un bloqueo a los buques iraníes, consecuentemente, el Brent saltó 5% el lunes.
En otras palabras, el número que se publica mañana describe un mundo que ya dejó de existir hace apenas unos días. La parte subyacente, en cambio, refleja fuerzas más lentas, los costos de vivienda subieron 3.4% interanual en mayo y son el componente más grande del índice subyacente, mientras la inflación de servicios sigue firme por la demanda laboral y energética ligada al auge de inversión en inteligencia artificial, un riesgo que el propio Warsh señaló en las minutas de junio.
La Fed llega dividida y el mercado ya sube sus apuestas por un alza
Las minutas de la reunión de junio, las primeras publicadas bajo el mando de Warsh, mostraron a un comité prácticamente partido al medio, de los 18 miembros que presentaron proyecciones, la mitad respaldaba subir tasas antes de fin de año y la otra mitad prefería mantenerlas o recortarlas, mientras Warsh optó por no presentar una proyección propia.
Grafico de la expectativa de inflación de los consumidores. Fuente: Fed de Nueva York.
Las expectativas de inflación también se movieron en la dirección equivocada, la encuesta de la Fed de Nueva York mostró que las expectativas a un año subieron a 3.7% en junio, el nivel más alto desde septiembre de 2023. El gobernador Christopher Waller subió la apuesta este lunes al señalar que la política monetaria está en una encrucijada y que la Fed necesitará endurecerse si el dato subyacente vuelve a sorprender al alza, citando un PCE subyacente que ya se ubica en 3.4% interanual y que viene subiendo desde enero, antes incluso de que empezara el conflicto con Irán.
Esa combinación de comentarios y la escalada del fin de semana llevó a los mercados de swaps a elevar la probabilidad de un alza en julio a 50%, frente a menos de 40% horas antes, mientras el rendimiento del bono a dos años tocó 4.27%, su nivel más alto desde febrero de 2025.
Los tres escenarios que definen la reacción en dólar, acciones y oro
- Si el dato subyacente sorprende claramente a la baja, cerca de 2.7%, los rendimientos deberían ceder, lo que beneficiaría a las acciones tecnológicas y de crecimiento y podría dar impulso adicional al Nasdaq, mientras el dólar se debilitaría y el oro buscaría retestear la resistencia de 4.200 dólares.
- Si el número llega en línea con el consenso, cerca de 2.9% interanual con el general en terreno negativo mensual, la reacción debería ser acotada, confirmando a una Fed dividida pero sin prisa por recortar.
- Si el subyacente sorprende al alza, por encima de 3.0%, o el general no logra caer, el dólar debería fortalecerse con fuerza, las acciones sufrirían una corrección y el oro podría perder el nivel de 4.000 dólares.
A todo esto se suma que Warsh testifica ante el Congreso a las 10 de la mañana (GMT -4), apenas hora y media después del dato, lo que convierte a la mañana del martes en una ventana de doble catalizador para el mercado.
Nasdaq 100
Fuente: xStation5.
El gráfico horario del Nasdaq 100 muestra al índice cotizando en 29.484.96, por debajo tanto de la SMA(50), en 29.817.03, como de la SMA(200), en 29.792.10, tras romper a la baja una zona de consolidación previa entre 29.570 y 29.789. El RSI se ubica cerca de zona de sobreventa, mientras el ADX confirma un sesgo bajista de corto plazo.
La resistencia inmediata se ubica en 29.789.50, con la línea de tendencia bajista trazada desde el máximo de junio actuando como techo adicional cerca de 30.075, mientras el soporte se encuentra en 29.395.40, seguido de 29.211.37 y el mínimo reciente en 28.894.38.
EURUSD
Fuente: xStation5.
El gráfico horario del EUR/USD muestra al par cotizando en 1.13858, por debajo tanto de la SMA(50), en 1.14207, como de la SMA(200), en 1.14213, tras un retroceso desde los máximos de la semana pasada cerca de 1.146. El RSI está también cerca de sobreventa, mientras el ADX confirma un sesgo bajista de corto plazo similar al del Nasdaq.
El soporte inmediato se ubica en 1.13938, con niveles adicionales en 1.13761 y 1.13371, este último coincidiendo con una línea de tendencia ascendente trazada desde el mínimo de fines de junio, mientras la resistencia se encuentra en 1.14640 y, más arriba, en 1.15224. En ambos activos, el mercado ya se posicionó para un dato que podría confirmar o revertir con fuerza este sesgo bajista de corto plazo.
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