- El peso mexicano se mantiene fuerte, pero el mercado duda de la sostenibilidad del movimiento.
- La tregua entre EE.UU. e Irán reduce riesgos, aunque persisten tensiones que afectan al petróleo.
- Datos económicos mixtos en México generan señales cruzadas para el tipo de cambio y la política monetaria.
- El peso mexicano se mantiene fuerte, pero el mercado duda de la sostenibilidad del movimiento.
- La tregua entre EE.UU. e Irán reduce riesgos, aunque persisten tensiones que afectan al petróleo.
- Datos económicos mixtos en México generan señales cruzadas para el tipo de cambio y la política monetaria.
El peso mexicano mantiene su apreciación este jueves 9 de abril, con el tipo de cambio ubicándose en torno a 17,34 pesos por dólar, extendiendo el movimiento iniciado tras el anuncio del alto al fuego entre Estados Unidos e Irán. No obstante, a diferencia de la jornada previa, el avance es más moderado y se da en un contexto donde el mercado comienza a perder convicción sobre la sostenibilidad del rally.
Alto al fuego entre EE.UU e Irán genera alivio temporal
El alto al fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán representó inicialmente un punto de inflexión para los mercados globales, al reducir el riesgo de una disrupción prolongada en el suministro energético. El estrecho de Ormuz volvió parcialmente a la actividad, lo que permitió una fuerte corrección en los precios del crudo y un repunte en activos de riesgo. Sin embargo, esa reacción ha comenzado a moderarse rápidamente a medida que emergen dudas sobre la implementación efectiva del acuerdo y su viabilidad más allá del corto plazo.
En las últimas horas, nuevos episodios de tensión, ataques indirectos y declaraciones contradictorias entre las partes han evidenciado la fragilidad del pacto donde el mercado comienza a internalizar que se trata de una pausa táctica dentro de un conflicto que sigue activo y con múltiples frentes abiertos. Esto es particularmente relevante porque implica que la prima de riesgo geopolítico simplemente se reduce desde niveles extremos, manteniendo un entorno propenso a episodios de volatilidad abrupta. Además, los daños en infraestructura energética y la cautela de actores logísticos sugieren que la normalización del suministro no será inmediata, con estimaciones que apuntan a meses para recuperar los niveles previos al conflicto. Esto podría conllevar que el petróleo podría mantener un piso elevado, limitando el impacto desinflacionario global y condicionando la política monetaria de múltiples economías, incluyendo México.
Inflación en México
El IPC mensual se ubicó en 0,86%, por debajo del 0,88% esperado, mientras que la inflación anual alcanzó 4,59%, también ligeramente inferior al consenso. A primera vista, estos datos sugieren una moderación en las presiones inflacionarias, lo que podría interpretarse como positivo para el peso mexicano en la medida en que abre espacio para una política monetaria menos restrictiva.

Fuente: Trading Economics, desde datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía
La inflación subyacente anual, por su parte, se desaceleró a 4,45%, por debajo del 4,46% esperado, y en términos mensuales se ubicó en 0,38% frente al 0,40% proyectado, confirmando que el componente más persistente del proceso inflacionario sigue cediendo gradualmente. Este punto es relevante porque es el principal ancla para las decisiones de Banxico, y refuerza la narrativa de que el ciclo de desinflación sigue vigente, aunque de forma lenta y no lineal.
No obstante, el dato que introduce mayor complejidad es el comportamiento del índice de precios de bienes corporativos, que registró un avance mensual de 1,70% y una variación anual de 2,80%. Este indicador sugiere que las presiones de costos a nivel empresarial siguen siendo relevantes, lo que podría trasladarse hacia precios al consumidor con cierto rezago. En este sentido, el proceso desinflacionario no está exento de riesgos, especialmente en un entorno donde los precios energéticos siguen condicionados por factores geopolíticos.
Sorpresa positiva en el sector automotriz
Uno de los datos más relevantes de la jornada, y que el mercado podría comenzar a incorporar con mayor peso, es la fuerte sorpresa en el sector automotriz. Las exportaciones de autos registraron un crecimiento anual de 4,2% en marzo, muy por encima de la expectativa de una caída de -6%, mientras que la producción avanzó 2,5% anual frente a una previsión negativa de -0,7%. Este diferencial entre expectativas y resultados es significativo, ya que sugiere una demanda externa más sólida de lo anticipado, particularmente desde Estados Unidos.

Fuente: Trading Economics, desde datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía
Este punto es vital porque la industria automotriz es uno de los pilares de la economía mexicana, representando una parte sustancial de las exportaciones manufactureras y del flujo de divisas hacia el país. De hecho, el sector exporta cerca del 80% de su producción hacia Estados Unidos, lo que refleja un alto grado de integración regional. En este contexto, una sorpresa positiva en exportaciones no solo mejora la balanza comercial, sino que también refuerza la demanda estructural por peso mexicano. Además, estos datos contrastan con la narrativa de desaceleración global, lo que sugiere que, al menos en el corto plazo, México mantiene una capacidad de resistencia mayor a la esperada. Esto introduce un soporte adicional para el tipo de cambio que va más allá del ruido geopolítico, anclando parcialmente la fortaleza del peso en fundamentos reales de actividad económica.
Actas reflejan un banco central condicionado por el entorno global
Las actas de la última reunión de política monetaria del Banco de México refuerzan la idea de que el ciclo de recortes ya iniciado será profundamente condicionado por la evolución del entorno externo. La división al interior de la junta, con posturas más cautelosas frente a la inflación y otras más enfocadas en el debilitamiento económico, refleja la complejidad del momento actual para la política monetaria.
El conflicto en Medio Oriente aparece como un factor determinante dentro de la discusión por su impacto en los precios del petróleo y por su efecto sobre las expectativas de inflación y crecimiento. Banxico reconoce explícitamente que este tipo de choques externos pueden alterar el balance de riesgos, obligando a una mayor prudencia en la calibración de tasas, especialmente si se materializan escenarios de mayor volatilidad cambiaria. rápidamente, lo que introduce un elemento de cautela adicional en la trayectoria futura de tasas.
Riesgo fiscal
Más allá de los factores coyunturales, el mercado comienza a prestar mayor atención a la trayectoria fiscal de México, particularmente tras la publicación de proyecciones que apuntan a un incremento sostenido de la deuda pública hasta niveles cercanos al 55% del PIB en 2027. Este nivel representaría el más alto en más de dos décadas, en un contexto donde el déficit fiscal se mantiene elevado y las fuentes de ingreso muestran limitaciones estructurales. El problema radica en el nivel de deuda de México, su percepción de sostenibilidad y en la falta de un ajuste fiscal equilibrado. La estrategia actual parece depender en mayor medida de recortes al gasto que de una ampliación de la base de ingresos, lo que genera dudas sobre su viabilidad en el mediano plazo, especialmente en un entorno económico más débil y con presiones sociales crecientes.
Análisis técnico
USDMXN (M15)
Fuente: xStation
El precio del USDMXN en M15 mantiene una estructura bajista de corto plazo, evidenciada por una secuencia de máximos y mínimos descendentes, acompañada de una directriz negativa que ha guiado el movimiento desde la zona de 17.51. La media móvil conserva pendiente descendente y el precio se mantiene por debajo de esta, reforzando la presión bajista dominante. Tras la ruptura de la zona intermedia en torno a 17.40, el precio se aproxima a un soporte relevante cercano a 17.28, donde se observa una desaceleración del impulso vendedor y una ligera compresión del rango. Las bandas de Bollinger comienzan a estrecharse después de la expansión previa, lo que sugiere pérdida de momentum en la caída.
En cuanto a indicadores, el RSI se mantiene en niveles cercanos a sobreventa, reflejando agotamiento en el impulso bajista sin señales claras de reversión sostenida, mientras que el MACD continúa en terreno negativo, aunque con un histograma que reduce su pendiente, lo que apunta a una moderación en la presión vendedora. La zona de 17.40 pasa a actuar como resistencia inmediata, mientras que 17.28 se consolida como soporte relevante dentro de la estructura actual.
Dólar hoy en Chile: abre en torno a $897 en medio de dudas sobre el alto el fuego en Irán
Datos de PCE de EE. UU. en línea con las expectativas. ¡EURUSD sin reacción!
Serie Overbalance: USDJPY, NZDUSD, EURCAD (09.04.2026)
🔴ANÁLISIS INTRADAY DE MERCADOS (09.04.2026)
"Este informe se proporciona sólo con fines de información general y con fines educativos. Cualquier opinión, análisis, precio u otro contenido no constituyen asesoramiento de inversión o recomendación en entendimiento de la ley de Belice. El rendimiento en el pasado no indica necesariamente los resultados futuros, y cualquier persona que actúe sobre esta información lo hace bajo su propio riesgo. XTB no aceptará responsabilidad por ninguna pérdida o daño, incluida, sin limitación, cualquier pérdida de beneficio, que pueda surgir directa o indirectamente del uso o la confianza de dicha información. Los contratos por diferencias (""CFDs"") son productos con apalancamiento y acarrean un alto nivel de riesgo. Asegúrese de comprender los riesgos asociados. "