- El mercado espera que el IPC de Estados Unidos se modere hasta el 3,4% interanual en julio, mientras la inflación subyacente bajaría del 2,6% al 2,5%.
- El informe adquiere especial importancia después del débil dato de empleo de julio, que redujo las expectativas de una nueva subida de tipos de la Reserva Federal en septiembre.
- Una inflación inferior a lo esperado podría favorecer al Nasdaq 100 y debilitar al dólar, mientras una sorpresa al alza, especialmente en la inflación subyacente y los servicios, podría reactivar las expectativas de subida de tasas.
- El mercado espera que el IPC de Estados Unidos se modere hasta el 3,4% interanual en julio, mientras la inflación subyacente bajaría del 2,6% al 2,5%.
- El informe adquiere especial importancia después del débil dato de empleo de julio, que redujo las expectativas de una nueva subida de tipos de la Reserva Federal en septiembre.
- Una inflación inferior a lo esperado podría favorecer al Nasdaq 100 y debilitar al dólar, mientras una sorpresa al alza, especialmente en la inflación subyacente y los servicios, podría reactivar las expectativas de subida de tasas.
El mercado afronta una de las publicaciones macroeconómicas más importantes del mes. El IPC de Estados Unidos correspondiente a julio se conocerá el miércoles 12 de agosto (a las 08:30 GMT -4) y llegará apenas unos días después de un informe laboral que modificó de manera importante las expectativas sobre la Reserva Federal.
Las nóminas no agrícolas disminuyeron en 23.000 empleos en julio, frente a una expectativa de aumento de 80.000 puestos, mientras el empleo privado avanzó en 30.000. La tasa de desempleo se mantuvo en el 4,1%, pero la debilidad del dato fue suficiente para reducir las apuestas por una subida de tasas en septiembre.
Antes del informe laboral, el mercado había llegado a descontar una probabilidad cercana al 60% de un aumento de 25 puntos básicos. Tras conocerse las nóminas, esa probabilidad cayó hacia la zona del 44%-45%.
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Este cambio convierte al dato de inflación de julio en una pieza especialmente importante. El empleo ha debilitado el argumento a favor de un endurecimiento monetario, pero la inflación todavía debe confirmar que las presiones sobre los precios también se están moderando.
¿Qué espera el mercado para la inflación de julio?
El consenso apunta a una nueva desaceleración de la inflación estadounidense. Para el índice general, se espera una subida del 0,1% mensual y del 3,4% interanual, frente al 3,5% registrado en junio.
En el caso del IPC subyacente, que excluye alimentos y energía, el mercado espera un avance del 0,2% mensual y una moderación hasta el 2,5% interanual, desde el 2,6% anterior.
Las principales referencias para el informe son, por tanto:
- IPC mensual: 0,1% esperado.
- IPC interanual: 3,4% esperado frente al 3,5% anterior.
- IPC subyacente mensual: 0,2% esperado.
- IPC subyacente interanual: 2,5% esperado frente al 2,6% anterior.
Las estimaciones del Federal Reserve Bank of Cleveland se encuentran prácticamente alineadas con estas previsiones. Su modelo de nowcasting apuntaba a un IPC mensual de aproximadamente 0,09% y una tasa anual del 3,42%, mientras el IPC subyacente se situaría cerca del 0,21% mensual y 2,52% interanual.
La diferencia entre una lectura cercana al consenso y una sorpresa de apenas unas décimas puede ser importante, porque el mercado está intentando determinar si la debilidad del empleo es suficiente para impedir una nueva subida de tasas.
Junio dejó una base favorable, pero el petróleo vuelve a ser un riesgo
El informe anterior había mostrado una moderación considerable de las presiones inflacionarias. El IPC de junio cayó un 0,4% mensual, mientras la inflación anual retrocedió desde el 4,2% de mayo hasta el 3,5%. La inflación subyacente permaneció sin cambios en términos mensuales y bajó hasta el 2,6% interanual. Una parte importante de esa mejora estuvo relacionada con la energía, los precios energéticos disminuyeron un 5,7% mensual, mientras la gasolina cayó un 9,7%.

Este factor puede ser menos favorable en julio, dado que el reciente repunte del precio del petróleo implica que el efecto desinflacionario de la energía puede comenzar a perder fuerza. Por ello, aunque el mercado espera una nueva moderación de la inflación anual, la composición del informe será probablemente tan importante como la cifra general. Especial atención recibirá la inflación de servicios, porque las estimaciones contemplan que los servicios subyacentes puedan volver a avanzar alrededor de un 0,3% mensual, después de haberse mantenido prácticamente sin cambios entre mayo y junio.
Una inflación general moderada acompañada de una aceleración de los servicios podría permitir que los miembros más restrictivos de la Reserva Federal mantuvieran abierta la posibilidad de una subida en septiembre.
Una Reserva Federal dividida aumenta la importancia del IPC

La reunión de julio dejó una Reserva Federal dividida y el banco central mantuvo el rango objetivo de las tasas entre 3,50% y 3,75%, pero tres miembros votaron a favor de un incremento de 25 puntos básicos. Desde entonces, la situación se ha vuelto más compleja, dado que hay, por un lado, el informe de empleo que cuestiona la fortaleza del mercado laboral. Además de la caída de 23.000 puestos en julio, otros indicadores han ofrecido señales mixtas, el componente de empleo del ISM de servicios permaneció por debajo de 50 y ADP mostró un crecimiento de empleo de 44.000 puestos. Por otro lado, la inflación continúa por encima del objetivo y el reciente repunte de los precios energéticos introduce un nuevo elemento de incertidumbre.
La cuestión para la Fed ya no es únicamente si la inflación continúa elevada, sino si merece la pena endurecer todavía más las condiciones financieras cuando el mercado laboral comienza a enfriarse. Una segunda lectura consecutiva de inflación moderada podría prácticamente sacar del escenario una subida en septiembre, sin embargo, si la inflación de servicios vuelve a acelerarse, la posibilidad de un incremento de tasas podría permanecer abierta.
Escenarios
Escenario 1: una inflación inferior a lo esperado
Una lectura por debajo de las expectativas sería el escenario más favorable para los activos sensibles a las tasas de interés. Si tanto el IPC general como el subyacente quedan por debajo del 3,4% y 2,5% esperados, respectivamente, el mercado podría interpretar que la desaceleración del empleo está siendo acompañada por una moderación de las presiones inflacionarias.
En ese escenario, las probabilidades de una subida de tasas en septiembre podrían reducirse nuevamente. Una caída de los rendimientos de los Treasury podría favorecer a las compañías tecnológicas y de crecimiento, mientras el dólar estadounidense podría quedar bajo presión.
- El Nasdaq 100 sería uno de los índices más sensibles a esta combinación debido a la elevada ponderación de empresas de crecimiento y tecnología.
- En divisas, una reducción de las expectativas de tasas estadounidenses podría favorecer una recuperación del EURUSD.
Escenario 2: el IPC cumple con las expectativas
Una lectura próxima al 3,4% general y 2,5% subyacente dejaría probablemente el debate abierto. El mercado tendría señales de moderación interanual, pero una subida mensual del 0,2% en el núcleo no sería suficientemente débil como para resolver por completo la discusión dentro de la Reserva Federal. En este caso, la reacción podría depender especialmente de la composición del informe, con atención sobre los servicios subyacentes, la vivienda y las categorías más persistentes.
- El escenario de septiembre seguiría dividido y los próximos datos económicos adquirirían mayor importancia.
Escenario 3: una sorpresa de inflación al alza
El mayor riesgo para los activos de riesgo sería una lectura superior a las previsiones, especialmente si el IPC subyacente mensual alcanza o supera el 0,3%. Un dato de estas características podría reforzar el argumento de los miembros más restrictivos de la Fed y devolver fuerza a las expectativas de una subida en septiembre.
- El movimiento podría traducirse en mayores rendimientos de los Treasury, apreciación del dólar y presión sobre las valoraciones de las empresas tecnológicas.
- En este escenario, el Nasdaq 100 sería vulnerable a una corrección mientras el EURUSD podría volver a quedar presionado a la baja.
Nasdaq 100: niveles técnicos antes del dato de inflación
El Nasdaq 100 cotiza alrededor de los 29.785 puntos y mantiene una estructura de consolidación antes del IPC. En gráfico de una hora, el precio se encuentra ligeramente por debajo de la media móvil de 50 periodos, situada cerca de 29.811 puntos, aunque permanece claramente por encima de la media de 200 periodos, que se encuentra en torno a 29.206.
La primera resistencia aparece alrededor de 29.848 puntos. Por encima, la zona de 29.979 representa una referencia especialmente relevante y su ruptura dejaría nuevamente expuesto el entorno de 30.071 puntos, próximo a los máximos recientes.
Por el lado contrario, el primer soporte se encuentra alrededor de 29.674 puntos, seguido por 29.598 y 29.453. Una ruptura más profunda podría llevar el precio hacia la zona de 29.262 puntos.
El RSI se mantiene cerca de 50, mostrando un equilibrio entre compradores y vendedores y reforzando la idea de que el índice se encuentra esperando un catalizador. El dato de inflación puede convertirse precisamente en ese catalizador: una lectura débil favorecería un nuevo intento sobre 29.979–30.071, mientras una sorpresa al alza podría aumentar la presión sobre los soportes inferiores.
Fuente: xStation
EURUSD: el dólar espera una señal del IPC
El EURUSD también llega al dato dentro de una estructura de consolidación. El precio cotiza alrededor de 1,1543, ligeramente por debajo de la media móvil de 50 periodos, situada cerca de 1,1548, pero todavía por encima de la media móvil de 200 periodos, próxima a 1,1531.
La cotización continúa enfrentándose a una directriz bajista de corto plazo. La primera zona relevante aparece alrededor de 1,1550, seguida por 1,1565 y la resistencia superior situada cerca de 1,1579.
Por debajo, 1,1538 representa la primera referencia inmediata. Una pérdida de esa zona podría abrir espacio hacia 1,1519, seguida de 1,1507 y, en una extensión más profunda, 1,1488.
El RSI se sitúa alrededor de 52, sin mostrar condiciones extremas. Por ello, el dato de inflación podría definir la próxima ruptura. Una lectura inferior a las expectativas podría debilitar al dólar y facilitar un movimiento del EURUSD hacia 1,1550–1,1579. Por el contrario, un IPC más elevado aumentaría el riesgo de pérdida de 1,1538 y de una extensión hacia los siguientes soportes.
Fuente: xStation
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