18:12 · 28 de julio de 2026

SK Hynix y Samsung se desploman: ¿golpeará al Nasdaq 100?

Acciones de Corea del Sur
Conclusiones clave
Conclusiones clave
  • El Kospi se hundió casi 11% el martes y activó su octavo cortacircuitos del año, con Samsung y SK Hynix cayendo más de 13% cada una, acumulando un retroceso superior a 30% desde su máximo de hace un mes.
  • El avance de China en fabricación de chips avanzados, que amenaza con una sobreoferta de memoria, y el temor al financiamiento circular de la IA tras los megaacuerdos de Nvidia.
  • Tras el 5% de peores sesiones de la canasta coreana desde 2021, la mediana de retorno del Nasdaq 100 a cinco sesiones es de apenas -0,05%, cercana a cero.

El Kospi se desplomó casi 11% el martes y obligó a la Bolsa de Corea a suspender la negociación durante veinte minutos, en un episodio que dejó a Samsung Electronics (SMSN.UK) y SK Hynix (SKHY.US) cayendo más de 13% cada una. El índice acumula ya un retroceso superior a 30% desde su máximo de hace apenas un mes, pero si dos fabricantes de memoria que alimentan el auge global de la inteligencia artificial se derrumban de esta forma, ¿cuánto de ese golpe llega al Nasdaq 100? La respuesta, según los datos, es menos de lo que la magnitud del desplome sugiere.

Un desplome construido sobre apalancamiento y concentración

la compra de los compradores minoristas en el mercado sur coreano
 

Valor neto de compra de los inversores extranjeros para el índice Kospi y valor neto de compra de los inversores individuales para el índice Kospi. Fuente: Bloomberg.

Para dimensionar el contagio conviene primero entender por qué cae Corea, porque buena parte de la explicación es local y no necesariamente extrapolable. El Kospi se transformó este año en una apuesta apalancada sobre dos nombres, Samsung y SK Hynix llegaron a representar más de la mitad de la capitalización del índice, de modo que los fondos que lo replican operan, en la práctica, como un vehículo concentrado sobre la memoria para IA. Cuando el índice tocó un récord a fines de junio, más de 650 de sus 831 componentes en realidad caían.

A esa concentración se sumó un factor idiosincrático y peligroso: los ETF apalancados de acción única. Corea permitió en mayo la creación de más de una docena de estos productos, que ofrecen el doble de la exposición diaria a Samsung y SK Hynix y cuyo 90% está en manos de inversionistas minoristas. Junto con las dos acciones que replican, llegaron a concentrar más del 70% del valor negociado diario del mercado, amplificando cada movimiento. La mayoría de esos productos ha perdido cerca de 60% o más desde su lanzamiento, y el desarme forzado de posiciones apalancadas ha actuado como acelerante en cada caída. El propio cortacircuitos del martes fue el octavo del año, cuando en 2025 no hubo ninguno.

El detonante inmediato, en cambio, sí tiene lectura global, puesto que un fabricante estatal chino habría avanzado en la producción masiva de ciertas máquinas de litografía y de tecnología DUV, lo que reavivó el temor a que China alcance autosuficiencia en semiconductores y provoque una sobreoferta de memoria genérica. Ese riesgo golpea directamente el margen futuro de Samsung y SK Hynix, y se combinó con la inquietud por el financiamiento circular de la IA tras los megaacuerdos de Nvidia por más de US$750.000 millones.

Qué dice la historia sobre el contagio a Wall Street

El gráfico examina las peores sesiones de la canasta coreana desde 2021, definidas como el 5% de jornadas con caídas superiores a 3,37%, y mide qué hicieron el Nasdaq 100 y los semiconductores estadounidenses en las sesiones siguientes. El resultado matiza el alarmismo, porque tras esos shocks, la mediana de retorno acumulado del Nasdaq 100 es de apenas -0,26% en la misma sesión y de -0,05% a cinco sesiones, es decir, prácticamente plana.

los shocks coreanos frente al nasdaq
 

El patrón del índice SOXX es incluso más revelador, aunque la mediana arranca en terreno negativo, en torno a -0,9% en la sesión del shock, a cinco jornadas repunta hasta cerca de +1,2%. Dicho de otro modo, un mal día coreano no anticipa, en promedio histórico, una caída persistente en los chips estadounidenses, sino más bien un ajuste de corto plazo que tiende a revertir. La amplitud entre los percentiles 25 y 75 es considerable, lo que advierte que la dispersión de resultados es alta y que ningún episodio es idéntico, pero la tendencia central no respalda la tesis de un contagio profundo y duradero.

Conviene, sin embargo, acotar esa lectura al año en curso, porque 2026 se comportó peor que el promedio histórico, restringiendo el análisis a los seis shocks coreanos registrados este año, con una caída promedio de la canasta de 9,21% y el peor evento el 13 de julio con un desplome de 13,03%, la respuesta estadounidense fue más adversa. La mediana del Nasdaq 100 pasó de -0,19% en la sesión del shock a -0,76% cinco jornadas después, señal de que la presión vendedora tendió a persistir en lugar de revertir y el índice SOXX mostró una mediana de -1,42% en la misma sesión y de -1,19% a cinco sesiones, una recuperación apenas parcial que dejó al sector todavía por debajo del cierre previo al shock. La diferencia es relevante para el momento actual, en 2026, y a diferencia de la muestra larga, el contagio no solo existió sino que fue algo más intenso en los semiconductores que en el índice tecnológico amplio. La muestra de este año es reducida y su reacción pudo estar contaminada por otros factores publicados en las mismas sesiones, como resultados corporativos, tasas o geopolítica, de modo que conviene leerla como evidencia descriptiva del año y no como una relación estable.

el desplome del kospi
 

Pese al desplome, la canasta coreana de Samsung y SK Hynix todavía acumula un alza de 134,5% en 2026, muy por encima del 56,8% del SOXX y del 10,4% del Nasdaq 100. La corrección, por violenta que sea, se produce tras una revalorización extraordinaria, y su naturaleza luce más como una purga de posicionamiento apalancado que como el estallido de un problema estructural en la demanda de cómputo.

Por qué el desacople es plausible esta vez

El desplome coreano está amplificado por factores que no existen en el mercado estadounidense con la misma intensidad: la concentración extrema en dos nombres, la proliferación de ETF apalancados minoristas, los cortacircuitos recurrentes y una liquidez que se ha adelgazado hasta más de 30% por debajo de su promedio. Buena parte de la venta del martes fue mecánica, con inversionistas extranjeros liquidando 5 billones de wones en acciones mientras los minoristas compraban la caída.

El componente genuinamente global, el temor a la competencia china en memoria, sí merece seguimiento porque afectaría los márgenes de toda la cadena. Pero incluso ahí la reacción estadounidense de esta semana estuvo tan condicionada por los megaacuerdos de Nvidia y por la temporada de resultados de las grandes tecnológicas como por lo ocurrido en Seúl. En la sesión previa, mientras los semiconductores cedían, varios de los siete grandes valores tecnológicos cotizaban al alza, y la rotación se dirigió hacia sectores defensivos y de consumo estable, no hacia una liquidación indiscriminada del riesgo.

Con la Fed a punto de decidir sobre tasas esta semana y el mercado asignando cerca de 38% de probabilidad a un alza, el contexto macro añade una capa de cautela que conviene no atribuir por completo a Corea. La conclusión razonable, apoyada en la evidencia histórica, es que el desplome coreano es real y doloroso para sus protagonistas, pero su capacidad de arrastrar al Nasdaq 100 de forma persistente es, hasta ahora, limitada. El riesgo a vigilar no es el pánico de una sesión, sino que la sobreoferta china de memoria termine validando un deterioro de márgenes que hoy el mercado apenas empieza a descontar.

Emanoelle Santos

Analista de Mercados

Economista egresada de la Universidad Federal de Pará, con maestría en Economía y especialización en Macroeconomía, Desarrollo Económico y Gestión de Proyectos. Ha trabajado como investigadora en mercados financieros y como analista económica y financiera para pymes. Actualmente es analista de mercados internacionales en XTB Latinoamérica, donde realiza análisis técnicos y fundamentales de los principales activos financieros.

Ir al experto 
28 de julio de 2026, 16:59

Nvidia: ¿por qué el mercado la está castigando?

28 de julio de 2026, 16:01

PayPal sube tras superar expectativas y elevar su previsión para 2026

28 de julio de 2026, 12:25

Francia desafía a Palantir y el mercado reacciona

28 de julio de 2026, 11:18

La venta masiva en semiconductores continúa

"Este informe se proporciona sólo con fines de información general y con fines educativos. Cualquier opinión, análisis, precio u otro contenido no constituyen asesoramiento de inversión o recomendación en entendimiento de la ley de Belice. El rendimiento en el pasado no indica necesariamente los resultados futuros, y cualquier persona que actúe sobre esta información lo hace bajo su propio riesgo. XTB no aceptará responsabilidad por ninguna pérdida o daño, incluida, sin limitación, cualquier pérdida de beneficio, que pueda surgir directa o indirectamente del uso o la confianza de dicha información. Los contratos por diferencias (""CFDs"") son productos con apalancamiento y acarrean un alto nivel de riesgo. Asegúrese de comprender los riesgos asociados. "

Los instrumentos financieros que ofrecemos, especialmente los Contratos por Diferencia ("CFD"), pueden ser muy riesgosos.
Las acciones fraccionadas (AF) son un derecho fiduciario adquirido de XTB sobre partes fraccionadas de acciones y ETF. Las AF no son un instrumento financiero separado. Los derechos corporativos limitados están asociados con AF.
El Forex y los CFDs son productos de riesgo