- Una subida de 100 puntos básicos en la rentabilidad exigida no implica necesariamente pérdidas a dos años: los cupones pueden compensar la caída del precio, como muestra nuestro ejemplo.
- Un Treasury al 6% aumentaría la presión sobre el consumo y la inversión en IA, reforzando el atractivo potencial de los bonos como protección ante una desaceleración.
- Una subida de 100 puntos básicos en la rentabilidad exigida no implica necesariamente pérdidas a dos años: los cupones pueden compensar la caída del precio, como muestra nuestro ejemplo.
- Un Treasury al 6% aumentaría la presión sobre el consumo y la inversión en IA, reforzando el atractivo potencial de los bonos como protección ante una desaceleración.
Los últimos movimientos de la deuda pública estadounidense vuelven a poner los bonos en el radar de los inversores. Nuestra lectura es que empieza a tener sentido incorporar exposición gradualmente, tanto por sus ingresos como por su posible protección ante una desaceleración.
Esto no exige acertar el máximo de rentabilidad, aunque sí elegir adecuadamente el plazo y asumir posibles pérdidas temporales. Para entender la oportunidad hay que considerar conjuntamente el precio del bono, los intereses cobrados y el tiempo que se mantiene la inversión.
¿Qué pasaría si la rentabilidad del Treasury subiera hasta el 6%?
El inicio de un ciclo de subidas de la Fed no garantiza que los rendimientos largos dejen de aumentar. Un análisis histórico, sitúa el incremento medio del Treasury a diez años en aproximadamente 114 puntos básicos durante el año posterior al comienzo de un ciclo de endurecimiento. Es una referencia histórica, no una previsión para este ciclo.
Tomemos, por tanto, un escenario de 100 puntos básicos adicionales: del 5% al 6%.
Un inversor compra a la par un bono hipotético a diez años por 10.000 dólares, con un cupón anual del 5%. Al cabo de dos años habría recibido 1.000 dólares en intereses.
Si entonces el mercado exigiera una rentabilidad del 6% para los ocho años restantes, el precio del bono rondaría los 9.379 dólares. Sumando su valor y los cupones cobrados, el resultado sería aproximadamente 10.379 dólares: un 3,8% de rentabilidad acumulada.
En este ejemplo, los cupones compensan la caída del precio incluso aunque aumente la rentabilidad exigida. El cálculo supone pagos anuales, no reinvierte los intereses y excluye costes, impuestos y variaciones del tipo de cambio. No representa una rentabilidad garantizada.
Un Treasury al 6% elevaría el riesgo de desaceleración
El rendimiento del Treasury sirve de referencia para buena parte de la financiación estadounidense. Una subida adicional, si se traslada al coste del crédito, presionaría las hipotecas, el consumo y los proyectos empresariales.
Nuestra lectura es que un Treasury al 6%, aumentaría el riesgo de desaceleración y recesión. No existe un umbral que desencadene automáticamente una crisis, pero cuanto más cuesta financiarse, más difícil resulta mantener el ritmo de inversión.
La inteligencia artificial también está expuesta. Los centros de datos y la infraestructura tecnológica requieren grandes desembolsos, y un coste de capital mayor reduce el atractivo de los proyectos.
El riesgo es que algunas inversiones en IA se retrasen o se cancelen cuando su rentabilidad esperada deje de compensar el coste de financiarlas. La presión sería especialmente relevante para los proyectos más endeudados o con ingresos todavía inciertos.
Una menor inversión podría favorecer después a los bonos
Si el encarecimiento de la financiación frenara la inversión y el consumo, y esa desaceleración viniera acompañada de menor inflación, podrían moderarse las expectativas de tipos. Una menor inversión en IA también reduciría las necesidades de financiación de nuevos proyectos, aliviando parte de la presión sobre el mercado de deuda.
¿Qué ocurriría si la rentabilidad exigida bajara al 3%? Manteniendo el ejemplo anterior —10.000 dólares invertidos en un bono a diez años, comprado a la par y con un cupón anual del 5%—, al cabo de dos años su precio rondaría los 11.404 dólares, con ocho años pendientes hasta el vencimiento.
A esa cantidad se sumarían 1.000 dólares de cupones cobrados, alcanzando un total aproximado de 12.404 dólares: una rentabilidad acumulada del 24%.
La comparación ilustra la oportunidad: un resultado aproximado del +3,8% si la rentabilidad exigida subiera al 6%, frente al +24% si bajara al 3%. En ambos casos, el horizonte es de dos años.
Son escenarios hipotéticos, antes de costes, impuestos y efecto divisa, sin reinvertir los cupones.
Cómo invertir en bonos estadounidenses
Una alternativa a comprar emisiones individuales son los ETF de deuda gubernamental. En XTB puedes localizar VAGT.DE, Vanguard USD Treasury Bond UCITS ETF, con ISIN IE00BGYWFS63.
Este ETF invierte en una cartera de bonos del Gobierno estadounidense denominados en dólares y con distintos vencimientos superiores a un año. Su clase de acumulación reinvierte los intereses dentro del fondo.
Permite acceder a distintas emisiones mediante una sola operación, pero no reproduce el bono del ejemplo ni garantiza un rendimiento del 5%. Su cartera se renueva y no tiene una fecha de vencimiento en la que devuelva un capital predeterminado.
Además, aunque cotice en euros, mantiene exposición al dólar. Su evolución dependerá tanto del mercado de bonos como del tipo de cambio, y el capital invertido puede disminuir.
¿Qué empresas españolas pueden beneficiarse de los tipos altos?
Calendario económico: Datos finales del IPC de la eurozona y solicitudes de subsidio por desempleo en EE. UU.
🗽Informe de la mañana: Los índices y los metales preciosos recuperan pérdidas tras la decisión de la Fed (17.09.2026)
📊 Resumen diario: Fed restrictiva sube tasas y anticipa más. Dólar sube y oro cae
El contenido que se presenta en la sección de FORMACIÓN sólo tiene fines informativos, educativos y de apoyo para utilizar la plataforma. El material presentado, incluyendo los análisis, precios, opiniones u otros contenidos, no es una recomendación de inversión o información que recomiende o sugiera una estrategia de inversión ni se incluye en el ámbito del asesoramiento en materia de inversión recogido en la Ley 6/2023 de los Mercados de Valores y de los Servicios de Inversión (artículo 125.1 g). Este vídeo se ha preparado sin tener en cuenta las necesidades del cliente ni su situación financiera individual.
XTB no aceptará responsabilidad por ningún tipo de pérdidas o daños, incluyendo, entre otros, cualquier lucro cesante, que pueda surgir directa o indirectamente del uso o dependencia de la información incluida en este vídeo. XTB S.A. no es responsable de las acciones u omisiones del cliente, especialmente por la adquisición o disposición de instrumentos financieros, realizados con base en la información que contiene este vídeo.
El rendimiento pasado no es necesariamente indicativo de resultados futuros y cualquier persona que actúe sobre esta información lo hace bajo su propio riesgo.
Copyright © XTB S.A. Todos los derechos reservados. Está prohibido copiar, modificar y distribuir este vídeo sin el consentimiento expreso de XTB S.A.