- El principal cuello de botella energético no está en la producción de crudo sino en la capacidad mundial de refinación
- La inflación podría repuntar con retraso pero la debilidad del consumidor limita el poder de las compañías para trasladar costos
- Empresas con mayor control de costos y capacidad para proteger márgenes podrían resistir mejor mientras los sectores de consumo más vulnerables enfrentarían mayores presiones
- El principal cuello de botella energético no está en la producción de crudo sino en la capacidad mundial de refinación
- La inflación podría repuntar con retraso pero la debilidad del consumidor limita el poder de las compañías para trasladar costos
- Empresas con mayor control de costos y capacidad para proteger márgenes podrían resistir mejor mientras los sectores de consumo más vulnerables enfrentarían mayores presiones
¿Podría repetirse el choque inflacionario de 2022, considerando que el estrecho de Ormuz continúa bloqueado?
Al observar los indicadores económicos adecuados, se puede ver claramente una crisis energética gradual, similar, aunque no idéntica, a la que vimos en 2022.
El regreso de la inflación también parece, a estas alturas, solo una cuestión de tiempo, pero tendrá una estructura y una magnitud radicalmente diferentes.
Convertir el petróleo en combustible
¿Es posible que la fuerte demanda de combustible esté conteniendo los precios del petróleo? En parte, sí.
Es importante comprender que actualmente el mayor cuello de botella en el mercado mundial de hidrocarburos no es el petróleo crudo, sino la capacidad de refinación. Los datos no dejan lugar a dudas.
Márgenes de refinación, NYMEX 3-2-1, 2025-2026
Fuente: Bloomberg Finance
La participación del margen de refinación en un barril de petróleo se encuentra actualmente en el nivel más alto de la historia, y nada sugiere que esto vaya a cambiar. Comprender el origen de este fenómeno en el contexto actual ayuda a explicar la denominada elasticidad de la oferta.
La oferta de petróleo crudo puede incrementarse con bastante rapidez, ya sea mediante mayores ritmos de producción o a través de liberaciones desde las reservas estratégicas.
Eso presiona a la baja los precios del petróleo, pero no llenamos los estanques de automóviles, aviones y barcos con petróleo crudo.
Ese crudo debe procesarse y, a diferencia de la extracción, las refinerías no pueden aumentar rápidamente su producción. Esto significa que cuando se liberan reservas de petróleo mientras persiste la escasez de combustibles, las refinerías se ven inundadas con crudo que no pueden procesar y reducen sus compras.
El resultado es una situación absurda en la que el crudo se abarata pese a la escasez, mientras que el combustible se encarece a pesar de que el petróleo es más barato.
El mundo dispone de reservas de petróleo y de la capacidad de aumentar moderadamente la producción, pero no cuenta con la misma flexibilidad en refinación.
Utilización de la industria de refinación de petróleo en Estados Unidos, China y Rusia
Actualmente, más de una décima parte de la capacidad mundial de refinación se encuentra bloqueada detrás del estrecho de Ormuz.
En Estados Unidos y Europa, las refinerías están operando a plena capacidad y no existe una perspectiva visible de expansión o inversión.
Las refinerías en Rusia contaban con un enorme margen de producción, que ha sido reducido a cero por los ataques con drones.
Las refinerías en China continúan siendo una incógnita, aunque probablemente contienen una de las claves para comprender la situación actual del mercado.
¿China está dirigiendo el mercado desde las sombras?
Primero, los hechos:
- Los inventarios de petróleo y combustible de China son desconocidos, pero las estimaciones y publicaciones parciales sugieren que son los mayores del mundo.
- China ha reducido sus importaciones de petróleo casi a la mitad desde el comienzo de la guerra en Irán. Esto significa que alrededor de 20 millones de toneladas de crudo han desaparecido del mercado, aproximadamente entre un 5% y un 10% de la demanda mundial.
- China ha pasado los últimos dos años comprando cantidades récord de petróleo en el mercado.
- La denominación “la fábrica del mundo” no surgió de la nada. China por sí sola representa cerca del 30% de la producción industrial mundial en 2025.
- China no puede cubrir por sí misma su demanda de petróleo, pero su capacidad de refinación actualmente satisface casi todas las necesidades del país, con un potencial implícito de exportación.
China redujo sus importaciones, proporcionando al mercado petrolero un enorme margen de seguridad, mientras utilizaba simultáneamente sus reservas de petróleo y gasolina para protegerse de la inflación de precios. Al hacerlo, exporta parcialmente esta “desinflación”, porque lleva al mercado bienes y productos sin el recargo asociado al costo del combustible.
Todo esto es clave para comprender por qué un acontecimiento con implicancias tan catastróficas como el bloqueo del estrecho de Ormuz tiene un impacto relativamente reducido en los datos y las valorizaciones actuales.
Sin embargo, las fuerzas que están conteniendo los precios son temporales, mientras que los factores que impulsan nuevos aumentos de la inflación son inevitables.
¿Un incendio inflacionario?
El fuego necesita combustible, calor y oxígeno para arder. La inflación funciona de forma similar.
El episodio de espiral inflacionaria que vimos en 2022 tuvo tres componentes principales. Si se elimina uno de ellos, el mecanismo deja de funcionar.
- Factor de oferta: las fábricas y los puertos cerrados, junto con las sanciones, desestabilizaron el mercado y limitaron la cantidad de productos disponibles.
- Factor de demanda: los estímulos fiscales, el elevado ahorro de los consumidores y la sólida posición financiera de las empresas crearon un enorme margen para que los precios subieran.
Estos dos factores dieron origen a un tercer factor:
- Poder de fijación de precios, es decir, la capacidad de establecer precios. Las compañías no solo podían trasladar los costos al cliente, sino también ampliar sus márgenes, no porque tuvieran que hacerlo, sino porque podían.
Actualmente, dos de estos tres elementos están ausentes. ¿Cómo, por qué y qué significa esto?
El factor de oferta se mantiene razonablemente bien. El bloqueo del estrecho de Ormuz y el conflicto en curso en Ucrania mantienen tensos los mercados de materias primas, pero todavía no existe una escasez absoluta.
El comportamiento de los precios continúa siendo moderado. Un nivel de USD 90 por barril está por encima del promedio, pero no corresponde a un nivel de crisis. Al mismo tiempo, la inflación en los países desarrollados es de “solo” entre un 3% y un 4%.
Esto ocurre porque el factor de demanda y el poder de fijación de precios están en gran medida ausentes. Este mecanismo del mercado afectará a la inflación una vez que los precios de los combustibles se acerquen más a los consumidores. En este contexto, queda claro que el aumento de la inflación es un fenómeno retrasado, pero casi inevitable. Sin embargo, ¿podemos pensar que la magnitud de las alzas de precios será la misma que en 2022? Muchas señales sugieren que no será así.
Debilidad del consumidor y poder de fijación de precios
El factor de demanda corresponde a la disposición y capacidad de los consumidores para gastar dinero. La situación actual de los consumidores es débil y, en algunos lugares, desastrosa.
Los consumidores ya se estaban debilitando entre 2024 y 2025, y de manera evidente. Sin embargo, esto quedó oculto por el ahorro y el crédito. Esas fuentes se han agotado, y el crecimiento económico no se está traduciendo en salarios para la mayoría de la fuerza laboral.
Por el contrario, estamos observando un episodio de aumento del desempleo, cuya magnitud queda atenuada por la baja calidad de los datos, la caída de la tasa de participación laboral y la creciente expansión del trabajo por cuenta propia o mediante plataformas.
En estas condiciones, el poder de fijación de precios está significativamente limitado. El consumo está estancado y, en algunos lugares, disminuye, las reservas se han agotado y la situación del mercado laboral es cuestionable. La presión mencionada anteriormente derivada de la producción barata en China solo empeora la capacidad de las compañías para controlar los precios.
Visión de mercado
Sin embargo, ¿qué ocurre cuando aumentan los insumos de producción, los costos energéticos y los costos de transporte, pero el consumidor final simplemente no tiene espacio en su presupuesto para gastar más?
Los márgenes se comprimen.
Muchas compañías han experimentado un aumento sin precedentes de sus márgenes durante los últimos años y, en teoría, cuentan con un colchón que pueden devolver. El problema es que no todas las empresas aprovecharon los “años de inflación” para aumentar sus márgenes, y los sectores que podrían perder más esta vez, principalmente los sectores de consumo, no gestionan la expansión de márgenes tan bien como la energía, las finanzas o la tecnología.
¿Quiénes ganarán y perderán más?
No todos perderán, al menos no en la misma medida. Los diferentes segmentos del mercado y modelos de negocio están adaptados en distinta medida a las condiciones que se aproximan.
Las compañías con un mejor control de costos y una mayor capacidad para defender sus márgenes tendrán un mejor desempeño. Entre ellas se incluirían:
- El comercio minorista centrado en alimentos y economías de escala, por ejemplo Walmart.
- Las refinerías, como Chevron y Valero.
- Los automóviles usados y su mantenimiento, por ejemplo AutoZone.
Por otro lado, las compañías con una exposición mayor y menos flexible a los segmentos más vulnerables se encontrarán en una posición más desfavorable. Entre ellas se incluirían:
- Las aerolíneas de bajo costo, especialmente en el segmento de precios más bajos, como Frontier Group.
- Las compañías financieras centradas en los denominados clientes subprime, como CRMT.
- Los restaurantes, especialmente los de comida informal, por ejemplo Dine Brands.
Sin embargo, es necesario hacer una advertencia: este es solo un escenario, que supone que no se produzcan cambios en el contexto macroeconómico.
Kamil Szczepanski
Analista de Mercados Financieros, XTB
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