- El cobre marca máximos históricos mientras la guerra en Oriente Medio amenaza el suministro global de ácido sulfúrico, clave para refinar el metal.
- La inteligencia artificial, los centros de datos y la electrificación mundial están disparando una demanda que la oferta minera no logra cubrir.
- El mercado empieza a tratar el cobre como un activo estratégico, cada vez más ligado a la geopolítica y al petróleo.
- El cobre marca máximos históricos mientras la guerra en Oriente Medio amenaza el suministro global de ácido sulfúrico, clave para refinar el metal.
- La inteligencia artificial, los centros de datos y la electrificación mundial están disparando una demanda que la oferta minera no logra cubrir.
- El mercado empieza a tratar el cobre como un activo estratégico, cada vez más ligado a la geopolítica y al petróleo.
El cobre acaba de entrar oficialmente en territorio histórico. Los futuros en Comex han superado los 6,5 dólares por libra y en Londres el metal rojo se acerca otra vez a máximos nunca vistos. Pero esta vez no es únicamente una historia de inteligencia artificial, transición energética o crecimiento chino. El nuevo gran problema del cobre está en Oriente Medio.
Durante años, el mercado asumió que la principal amenaza para el cobre era la falta de nuevas minas. Ahora aparece un riesgo mucho más inmediato: la refinación del metal podría verse afectada por la crisis en el estrecho de Ormuz.
Y es que gran parte del mercado está descubriendo algo clave: sin ácido sulfúrico no hay cobre refinado.
El ácido sulfúrico es esencial para extraer cobre del mineral mediante procesos de lixiviación. El problema es que aproximadamente la mitad del suministro marítimo mundial de este producto químico procede de Oriente Medio, mientras que buena parte del azufre necesario para producirlo nace como subproducto del refino de petróleo en países como Irán, Arabia Saudí, Qatar o Emiratos Árabes.
La guerra con Irán y las interrupciones en el estrecho de Ormuz han provocado un auténtico shock en esta cadena de suministro. Los precios del azufre ya cotizan en máximos históricos y China, además, ha comenzado a restringir exportaciones de ácido sulfúrico, agravando todavía más el problema.
El mercado empieza a entender que el cobre no depende únicamente de cuánto mineral exista bajo tierra, sino también de si el mundo puede seguir refinándolo con normalidad.
La IA necesita más cobre del que el mundo puede producir
Y esto ocurre justo cuando la demanda estructural atraviesa probablemente el mejor momento de su historia.
La inteligencia artificial está disparando la construcción de centros de datos, redes eléctricas y sistemas de refrigeración, todos ellos intensivos en cobre. A esto se suma el crecimiento de las renovables, los vehículos eléctricos y la expansión de infraestructuras eléctricas en China, que sigue mostrando una demanda sorprendentemente sólida pese a la desaceleración económica.
El problema es que la oferta lleva años quedándose atrás.
La calidad del mineral es cada vez menor, los nuevos proyectos mineros tardan más de una década en desarrollarse y las restricciones regulatorias y medioambientales están frenando inversiones en prácticamente todo el mundo. Incluso pequeños problemas logísticos empiezan a generar fuertes movimientos en precios.
En Perú, por ejemplo, el mercado llegó a especular esta semana con posibles problemas de suministro de combustible para minas tras el rescate financiero de PetroPerú. En Indonesia, los rumores sobre retrasos en la reapertura de Grasberg también añadieron presión alcista adicional.
Además, EEUU podría convertirse en otro gran factor distorsionador. El mercado anticipa posibles aranceles al cobre refinado importado, algo que ya está provocando que enormes cantidades de metal estén siendo desviadas hacia Estados Unidos, reduciendo inventarios en otras regiones y ampliando la prima del cobre en Comex frente a Londres.
Todo esto está provocando que el mercado del cobre empiece a comportarse más como el petróleo que como un simple metal industrial.
Porque el cobre ya no depende solo del crecimiento económico. Depende de la geopolítica, de las rutas marítimas, del petróleo, de la inteligencia artificial y de la capacidad del mundo para electrificarse más rápido de lo que puede abrir nuevas minas.
Y ahí está el verdadero problema: el mundo quiere más cobre… pero cada vez parece más difícil producirlo.
El cobre se convierte en el nuevo petróleo del mercado
Mientras el mercado sigue obsesionado con Nvidia y la inteligencia artificial, el cobre empieza a enviar un mensaje mucho más profundo: la revolución tecnológica también depende de materias primas físicas, energía y cadenas de suministro extremadamente vulnerables.
La IA no funciona sin chips, pero tampoco sin electricidad. Y no hay electrificación masiva sin cobre.
Calendario del día: Hoy se publica el PIB de la Eurozona
La bolsa hoy: El repunte inflacionario marca el pulso de los mercados
Se acabó la calma: la inflación vuelve a golpear a las bolsas
¡El IPC de EE. UU. en línea con las expectativas!
El contenido que se presenta en la sección de FORMACIÓN sólo tiene fines informativos, educativos y de apoyo para utilizar la plataforma. El material presentado, incluyendo los análisis, precios, opiniones u otros contenidos, no es una recomendación de inversión o información que recomiende o sugiera una estrategia de inversión ni se incluye en el ámbito del asesoramiento en materia de inversión recogido en la Ley 6/2023 de los Mercados de Valores y de los Servicios de Inversión (artículo 125.1 g). Este vídeo se ha preparado sin tener en cuenta las necesidades del cliente ni su situación financiera individual.
XTB no aceptará responsabilidad por ningún tipo de pérdidas o daños, incluyendo, entre otros, cualquier lucro cesante, que pueda surgir directa o indirectamente del uso o dependencia de la información incluida en este vídeo. XTB S.A. no es responsable de las acciones u omisiones del cliente, especialmente por la adquisición o disposición de instrumentos financieros, realizados con base en la información que contiene este vídeo.
El rendimiento pasado no es necesariamente indicativo de resultados futuros y cualquier persona que actúe sobre esta información lo hace bajo su propio riesgo.
Copyright © XTB S.A. Todos los derechos reservados. Está prohibido copiar, modificar y distribuir este vídeo sin el consentimiento expreso de XTB S.A.