- Europa posee una enorme cantidad de deuda americana que podría usar como presión frente a Trump
- Estados Unidos tiene una dependencia estructural del ahorro extranjero
- Una venta masiva es poco realista por sus riesgos sistémicos. Este recurso por parte de la Unión Europea tendría consecuencias impredecibles
- Europa posee una enorme cantidad de deuda americana que podría usar como presión frente a Trump
- Estados Unidos tiene una dependencia estructural del ahorro extranjero
- Una venta masiva es poco realista por sus riesgos sistémicos. Este recurso por parte de la Unión Europea tendría consecuencias impredecibles
Europa tiene en la mano un arma financiera muy poderosa frente a Donald Trump: dejar de comprar o incluso vender masivamente deuda pública estadounidense, pero en la práctica es un instrumento casi imposible de usar sin dañarse gravemente a sí misma. El mero debate sobre esa opción ya está alimentando la volatilidad de los mercados y evidenciando la fragilidad del modelo de financiación de Estados Unidos, extremadamente dependiente del ahorro extranjero.
El foro de Davos arrastra la escalada de Groenlandia
Trump ha desencadenado una nueva crisis transatlántica con su ofensiva sobre Groenlandia y la amenaza de aranceles del 10% —ampliables al 25%— a varios países europeos que mantienen presencia militar en la isla. La UE responde estudiando contramedidas comerciales por valor de hasta 93.000 millones de euros, así como congelar la ratificación de acuerdos comerciales, pero también se ha puesto sobre la mesa el frente financiero: la deuda de EE. UU. que descansa en manos europeas.
El Tesoro estadounidense, a través de su secretario Scott Bessent, ha ridiculizado en Davos la idea de que Europa use los bonos del Tesoro como arma, calificándola de “ilógica”, aunque el mercado sí ha reaccionado con ventas y alza de rentabilidades, señal de la sensibilidad estructural de EE. UU. a cualquier duda sobre su financiación.
¿Puede la deuda americana servir de arma de presión financiera para Europa?
Europa es uno de los grandes financiadores de Washington. Los inversores europeos acumulan alrededor de 3,3–3,6 billones de dólares en bonos del Tesoro, cerca del 40% de toda la deuda pública estadounidense en manos extranjeras, si se incluyen Reino Unido, Bélgica, Luxemburgo, Francia, Suiza o Noruega. Reino Unido posee en torno a 800.000 millones de dólares; Bélgica unos 399.000 millones; Luxemburgo 328.000 millones; Suiza 243.000 millones y Noruega 218.000 millones.
En conjunto, los activos estadounidenses (deuda soberana, acciones, crédito corporativo) vinculados a Europa y gestionados por sus instituciones financieras alcanzarían unos 12,6 billones de dólares, lo que refleja un grado de interdependencia financiera sin precedentes. El déficit internacional neto de EE. UU. ronda los 26 billones de dólares, símbolo de una economía que vive desde hace décadas por encima de sus recursos domésticos gracias a la absorción del ahorro global.
En el plano teórico, una venta coordinada de Treasuries europeos podría disparar las rentabilidades, pero presionar al dólar y encarecer la financiación de Trump en pleno choque geopolítico podría suponer un punto de inflexión en el enfrentamiento con la administración americana del que sea difícil volver atrás.
¿Cómo está reaccionando el mercado?
La realidad es que ni siquiera China —segundo mayor tenedor extranjero de deuda estadounidense, tras Japón— ha optado por utilizar de manera abierta esta palanca en su rivalidad con Washington, sino por una reducción gradual y controlada de posiciones para no dispararse en el pie.
Aunque un “desarme” súbito de los bonos de EE. UU. se considera muy improbable, se aprecia un giro de tono en grandes inversores institucionales europeos. Pimco, una de las mayores gestoras de renta fija del mundo, ha comunicado su intención de diversificar y rebajar su exposición a EE. UU. ante la creciente imprevisibilidad de la política de Trump.
El fondo danés Akademiker Pensión, que gestiona las pensiones de profesores y académicos, ha anunciado que liquidará su cartera de Treasuries —unos 100 millones de dólares— a finales de mes, alegando que el crédito del Gobierno estadounidense no es sostenible a largo plazo.
¿Qué efectos tendría una venta agresiva de deuda americana?
La venta agresiva de deuda americana por parte de Europa podría traer consigo distintas consecuencias para los mercados:
- Pérdidas financieras directas: Una venta agresiva hundiría el precio de los bonos, generando minusvalías inmediatas en fondos de pensiones y aseguradoras europeas, algo políticamente muy difícil de explicar a ahorradores y jubilados.
- Riesgo sistémico: El shock de una repatriación masiva de capitales podría provocar una caída desordenada del dólar, una apreciación brusca del euro y, paradójicamente, una recesión en Europa por deterioro de su competitividad externa y contagio financiero.
- Arquitectura de propiedad: Buena parte de la exposición está en manos del sector privado y fondos globales domiciliados en plazas europeas, no de los gobiernos, lo que limita enormemente la capacidad de Bruselas para “ordenar” ventas coordinadas.
- Opacidad de los titulares reales: Países como Reino Unido o Bélgica funcionan en muchos casos como intermediarios, de modo que las cifras oficiales exageran las posiciones “europeas” reales y complican cualquier estrategia concertada.
Escenarios entre Europa y Estados Unidos
Mientras repuntan las rentabilidades de la deuda estadounidense y la deuda japonesa, emisores como España han conseguido colocar bonos a 10 años con una demanda récord, síntoma de que parte del capital global busca refugio alternativo dentro del propio euro.
En este contexto, el “arma de la deuda” se perfila más como una amenaza latente —un bazuca de último recurso— que como una herramienta realista de corto plazo.
- Escenario base: Europa se limita a medidas comerciales (aranceles selectivos, bloqueo de acuerdos, investigación de subvenciones) y a una diversificación paulatina de sus carteras hacia activos europeos y de terceros países, evitando choques financieros directos.
- Escenario de choque: una escalada extrema —por ejemplo, nuevas anexiones o sanciones extraterritoriales estadounidenses— podría empujar a algunos países a ventas simbólicas y coordinadas de Treasuries, más como gesto político que como movimiento de volumen suficiente para desestabilizar al mercado.
Para Estados Unidos, el episodio vuelve a subrayar un punto débil estructural: Su condición de deudor neto masivo y la necesidad de mantener, al menos en apariencia, la confianza de los grandes tenedores extranjeros de deuda. Para Europa, la lección es que su verdadera fuerza no reside tanto en apretar el gatillo de la venta de deuda, sino en utilizar de forma inteligente su peso financiero y regulatorio para ir reduciendo su dependencia del dólar sin desencadenar una crisis global de la que también saldría maltrecha.
¿Puede Davos ser un punto de inflexión para la legislación sobre criptomonedas?
¿Qué esperar de los tipos de interés en Reino Unido?
La bolsa hoy: Nuevo máximo en el precio del oro
El Nasdaq 100 lidera las caídas en la apertura
El contenido que se presenta en la sección de FORMACIÓN sólo tiene fines informativos, educativos y de apoyo para utilizar la plataforma. El material presentado, incluyendo los análisis, precios, opiniones u otros contenidos, no es una recomendación de inversión o información que recomiende o sugiera una estrategia de inversión ni se incluye en el ámbito del asesoramiento en materia de inversión recogido en la Ley 6/2023 de los Mercados de Valores y de los Servicios de Inversión (artículo 125.1 g). Este vídeo se ha preparado sin tener en cuenta las necesidades del cliente ni su situación financiera individual.
XTB no aceptará responsabilidad por ningún tipo de pérdidas o daños, incluyendo, entre otros, cualquier lucro cesante, que pueda surgir directa o indirectamente del uso o dependencia de la información incluida en este vídeo. XTB S.A. no es responsable de las acciones u omisiones del cliente, especialmente por la adquisición o disposición de instrumentos financieros, realizados con base en la información que contiene este vídeo.
El rendimiento pasado no es necesariamente indicativo de resultados futuros y cualquier persona que actúe sobre esta información lo hace bajo su propio riesgo.
Copyright © XTB S.A. Todos los derechos reservados. Está prohibido copiar, modificar y distribuir este vídeo sin el consentimiento expreso de XTB S.A.