- Trump ha anunciado una nueva ofensiva de sanciones contra Irán, amenazando también a terceros países que ayuden a Teherán, lo que aumenta la presión sobre una economía ya muy debilitada
- La escalada dispara el petróleo —con el Brent cerca de 94 dólares— y eleva el riesgo de inflación y tensiones comerciales globales, especialmente si EE. UU. amplía las sanciones a bancos y empresas chinas
- Trump ha anunciado una nueva ofensiva de sanciones contra Irán, amenazando también a terceros países que ayuden a Teherán, lo que aumenta la presión sobre una economía ya muy debilitada
- La escalada dispara el petróleo —con el Brent cerca de 94 dólares— y eleva el riesgo de inflación y tensiones comerciales globales, especialmente si EE. UU. amplía las sanciones a bancos y empresas chinas
El expresidente Donald Trump anunció ayer lo que calificó como la “operación económica más aplastante jamás emprendida contra un país”, dirigida contra Irán, en un mensaje publicado en Truth Social durante una reunión con ejecutivos de criptomonedas en la Casa Blanca. Trump advirtió que cualquier país cuyas instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales ofrezcan a Teherán un “salvavidas” sufrirá a su vez “tremendas consecuencias económicas”.
En su mensaje, exigió el cierre inmediato de los circuitos que, según él, permiten a Irán esquivar las sanciones: contrabando de petróleo, líneas de swap de divisas, transferencias de efectivo, casas de cambio, registros de buques y empresas pantalla, además de reiterar que “Irán nunca podrá tener un arma nuclear”. El mandatario aseguró además que la armada, la fuerza aérea y las instalaciones de producción militar iraníes ya han sido “destruidas” y que la divisa del país ha quedado “sin valor”.
Seis meses de guerra y “Operación Furia Económica”
Este anuncio no es un hecho aislado, sino la escalada de una campaña que Washington mantiene desde febrero de 2026, cuando estalló el conflicto militar entre EE. UU./Israel e Irán, con bombardeos, un bloqueo naval de los puertos iraníes y repetidos cierres del estrecho de Ormuz. Desde abril, la Administración lleva adelante en paralelo la llamada “Operación Furia Económica”, centrada en cortar la financiación del terrorismo y los ingresos del régimen iraní.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ya había avisado días antes de que se aplicarían medidas “nunca vistas en la historia del aislamiento económico de un país”, como parte de un “golpe doble” que combina sanciones con el bloqueo continuado de los puertos iraníes. Entre los objetivos señalados por la prensa estadounidense figuran las refinerías independientes chinas (las llamadas “teapots”) que compran o procesan crudo iraní, así como posibles sanciones a bancos chinos de mayor tamaño si llegan a tocar fondos vinculados a Teherán. Desde el inicio del segundo mandato de Trump, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro ya ha sancionado a más de 1.000 personas, buques y aeronaves vinculados a Irán.
El impacto sobre la economía iraní ya es severo: el FMI estima que se contraerá un 5,4% este año, con una inflación anual que el propio Gobierno iraní sitúa en el 88,6%. Para los cerca de 90 millones de habitantes del país, la consecuencia es una espiral de inflación persistente, empleo precario y una incertidumbre creciente, mientras Teherán recurre a rutas de contrabando y nuevos mercados —sobre todo para su petróleo— para sortear el cerco.
¿Cómo está reaccionando el precio del petróleo?
El mercado de crudo ya venía tensionado desde el lunes, cuando expiró sin acuerdo la ventana de dos meses para negociar la paz y el Brent superó los 90 dólares por primera vez desde el 30 de julio. Con el anuncio de esta “guerra económica”, la escalada se ha acentuado. En este momento, el Brent —referencia internacional— cotiza en torno a 93,73 dólares por barril, un +2,30% frente al cierre anterior, mientras que el WTI —referencia estadounidense— se sitúa cerca de 86,47 dólares, un +2,46% por encima de su cierre previo.
Este repunte se enmarca en un patrón que se ha repetido durante toda la guerra: cada amenaza o ataque de Trump contra Irán ha disparado el crudo, y cada señal de tregua lo ha hundido con la misma rapidez. El Brent llegó a tocar los 126 dólares en abril —su nivel más alto desde 2022— ante el temor a un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz, para desplomarse después por debajo de los 80 dólares cuando parecía que el acuerdo de paz avanzaba, y volver a dispararse por encima de 90-95 dólares con cada nueva ruptura de las negociaciones. La subida de hoy encaja en ese guion: los inversores interpretan el anuncio de sanciones “sin precedentes” como una señal de que el conflicto se prolonga y que el suministro de petróleo iraní —y potencialmente el de sus compradores, como China— queda más en riesgo.
Implicaciones futuras del conflicto
Ahora mismo el mercado está muy sensible a cualquier nueva sanción, ataque o, en sentido contrario, cualquier avance en las negociaciones. El precio del crudo puede variar en varios puntos porcentuales en una sola sesión, como ha ocurrido repetidamente desde febrero. Si el bloqueo naval se mantiene hasta el otoño y el invierno, Irán podría enfrentarse a escasez grave de suministros, lo que intensificaría aún más su ya delicada situación económica.
La verdadera incógnita para los mercados es hasta dónde llegarán las sanciones secundarias. Si Washington decide finalmente sancionar a grandes bancos chinos o a las refinerías “teapot” que procesan crudo iraní —como han apuntado varios medios—, el golpe no se limitaría a Irán: complicaría el comercio de petróleo entre China e Irán, presionaría a otros compradores asiáticos y africanos a buscar alternativas, y podría generar fricciones comerciales adicionales entre Washington y Pekín en un momento de por sí tenso.
Para los mercados globales, el riesgo de fondo es la inflación: durante los picos de tensión de esta primavera, el consejero delegado de JPMorgan, Jamie Dimon, ya advirtió de que la disrupción del comercio de crudo por el conflicto podría empujar al alza los tipos de interés globales al filtrarse hacia la inflación general. Un petróleo estructuralmente más caro —aunque sea de forma intermitente— presiona los costes energéticos en Europa justo cuando los bancos centrales intentan consolidar la desinflación lograda tras los shocks de 2022. En el terreno geopolítico, la retórica de “consecuencias económicas” para terceros países añade una capa adicional de riesgo para las relaciones comerciales globales, en un contexto en el que Irán, lejos de capitular, ha demostrado una notable capacidad de adaptación y resistencia a la presión económica prolongada.
¿Cómo invertir en petróleo?
En XTB contamos con varios instrumentos con los que podrás invertir en petróleo de forma directa e indirecta. Dentro de nuestra oferta de ETFs, disponemos de varios títulos que replican el comportamiento del petróleo como el OD7F.DE (euros) o el CRUD.UK (dólares). Además podemos invertir en ETFs que repliquen el comportamiento de las empresas dedicadas a sectores como la producción o exploración de petróleo y gas. Entre ellos podrían destacar el SXEPEX.DE de compañías europeas o IOGP.UK principalmente de empresas americanas. Al igual que ocurre con el resto de ETFs o acciones de nuestra cartera, los primeros 100.000 euros de negociación mensual no tienen comisión de compra ni de venta. Además, aquellos que quieran invertir en varios tipos de activos a la vez pueden hacerlo a través de nuestros planes de inversión, una funcionalidad que permite combinar distintos títulos, programando las aportaciones de manera periódica y eligiendo tanto el importe como el plazo o método de pago. En concreto, nuestros usuarios pueden crear su plan de inversión a partir de tan sólo 15 euros, pudiendo elegir hasta 9 ETFs diferentes en cada uno de sus planes.
Los rendimientos del Tesoro borran el respiro concedido por Bessent
El Nasdaq 100 cae antes de la apertura de Wall Street
¿Está buscando Bessent un dólar más débil frente al euro?
El dólar sufre la nueva estrategia de Washington
El contenido que se presenta en la sección de FORMACIÓN sólo tiene fines informativos, educativos y de apoyo para utilizar la plataforma. El material presentado, incluyendo los análisis, precios, opiniones u otros contenidos, no es una recomendación de inversión o información que recomiende o sugiera una estrategia de inversión ni se incluye en el ámbito del asesoramiento en materia de inversión recogido en la Ley 6/2023 de los Mercados de Valores y de los Servicios de Inversión (artículo 125.1 g). Este vídeo se ha preparado sin tener en cuenta las necesidades del cliente ni su situación financiera individual.
XTB no aceptará responsabilidad por ningún tipo de pérdidas o daños, incluyendo, entre otros, cualquier lucro cesante, que pueda surgir directa o indirectamente del uso o dependencia de la información incluida en este vídeo. XTB S.A. no es responsable de las acciones u omisiones del cliente, especialmente por la adquisición o disposición de instrumentos financieros, realizados con base en la información que contiene este vídeo.
El rendimiento pasado no es necesariamente indicativo de resultados futuros y cualquier persona que actúe sobre esta información lo hace bajo su propio riesgo.
Copyright © XTB S.A. Todos los derechos reservados. Está prohibido copiar, modificar y distribuir este vídeo sin el consentimiento expreso de XTB S.A.