- El Estrecho de Ormuz vuelve a acaparar miradas después de que dos petroleros hayan sido atacados
- El petróleo Brent subió un 2% y las acciones de Repsol un 2,6%, impulsados por la mayor prima de riesgo geopolítico ante posibles interrupciones del tráfico petrolero
- El Estrecho de Ormuz vuelve a acaparar miradas después de que dos petroleros hayan sido atacados
- El petróleo Brent subió un 2% y las acciones de Repsol un 2,6%, impulsados por la mayor prima de riesgo geopolítico ante posibles interrupciones del tráfico petrolero
Dos superpetroleros que intentaban abandonar el estrecho de Ormuz fueron alcanzados por proyectiles en las últimas horas. El mercado del crudo ha reaccionado con una subida notable en la sesión de hoy, arrastrando también a valores energéticos como Repsol.
Nuevos ataques en Ormuz
El ataque ha afectado a dos buques: el Sidr, un superpetrolero (VLCC) operado por la naviera saudí Bahri, fue alcanzado mientras navegaba al noreste de Khasab, en Omán, mientras que el Senegal Prosperity, gestionado por el grupo surcoreano Sinokor, fue golpeado por tres proyectiles mientras navegaba al este de Omán.
Ambos buques estaban saliendo del golfo Pérsico a través del estrecho de Ormuz en el momento del ataque. Hasta el momento nadie ha reivindicado la autoría de los disparos, y no se han confirmado ni víctimas ni vertidos de crudo asociados al incidente. De forma paralela, la televisión estatal iraní citaba al presidente Masoud Pezeshkian advirtiendo de que la República Islámica “tomará medidas recíprocas inmediatamente” si Estados Unidos “regresa a sus compromisos” recogidos en el memorando de entendimiento (MoU) firmado en junio.
Este ataque no es un hecho aislado, sino la continuación de una crisis que arrancó el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una campaña militar contra Irán que llevó a Teherán a bloquear de facto el tránsito comercial por el estrecho. El 17 de junio, Donald Trump y Pezeshkian firmaron un memorando de entendimiento de 14 puntos (conocido como el Memorando de Islamabad) que declaraba el cese permanente de operaciones militares, obligaba a EE.UU. a levantar su bloqueo naval en 30 días y a Irán a garantizar el paso seguro de buques comerciales por Ormuz durante 60 días sin coste, a cambio de que Washington suspendiera las sanciones sobre las exportaciones petroleras iraníes.
El problema es que ese plazo de 60 días expiró el 16 de agosto sin que ninguna de las dos partes mostrara voluntad de prorrogarlo, y ambos bandos se acusan mutuamente de haber incumplido el acuerdo. Desde entonces, los ataques a buques en la zona se han sucedido de forma intermitente, y el tráfico por el estrecho sigue muy por debajo de la normalidad: entre finales de febrero y mediados de agosto solo transitaron 3.456 buques, alrededor de un 20% del volumen previo a la guerra. Ormuz no es un punto cualquiera del mapa: por él circula, en condiciones normales, alrededor del 20% del petróleo y el gas que se transporta por mar en todo el mundo.
El precio del petróleo se dispara tras los últimos ataques
La reacción del mercado ha sido inmediata, con el precio del petróleo Brent cotizando en los 92,55 dólares por barril, un avance del +2% respecto al cierre previo, llegando a tocar un máximo intradía de 92,82 dólares. El West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, sube con más fuerza aún: cotiza en 88,35 dólares, un +2,4% por encima del cierre anterior, con un máximo de sesión de 88,53 dólares.
Este repunte responde a una lógica clásica de prima de riesgo geopolítico: cada nuevo incidente en Ormuz reactiva el temor a una interrupción prolongada o más severa del suministro que pasa por esa vía, justo en un contexto en el que la tregua diplomática que había permitido cierta normalización de los flujos petroleros iraníes desde junio se ha ido diluyendo. Cabe recordar que, durante la ventana de 60 días de sanciones suspendidas, Irán llegó a vender unos 90 millones de barriles de crudo, por un valor combinado de 18.000 millones de dólares entre el periodo de conflicto y el de tregua extendida; ese flujo adicional de oferta es precisamente lo que el mercado teme volver a perder si la escalada se confirma.
Los inversores de crudo llevan meses reaccionando de forma casi automática a cada nuevo ataque a buques en la zona: episodios similares en julio y agosto ya habían provocado saltos de hasta el 6% en una sola sesión, con el Brent llegando a superar brevemente los 100 dólares en marzo, cuando siete buques fueron atacados en 48 horas. El patrón de hoy encaja en esa misma dinámica: el mercado no está descontando un cierre total e inmediato del estrecho, pero sí un incremento del riesgo de siniestralidad para los navieros, lo que se traduce en mayores costes de seguro, fletes más caros y rutas alternativas más largas (como el desvío por el cabo de Buena Esperanza que ya aplican algunas navieras).
Las acciones de Repsol repuntan ante la escalada del petróleo
El efecto de la escalada se nota también en la renta variable española. Las acciones de Repsol, la petrolera de referencia del Ibex 35, avanzan hoy un +2,6% hasta los 27,95 euros por acción, beneficiándose directamente de la subida del crudo, que mejora las expectativas de márgenes de su negocio de exploración y producción. Sin embargo, el Ibex 35 cede casi un 1% y se sitúa en los 19.818 puntos, lo que refleja que el encarecimiento de la energía (con su potencial impacto en costes de producción, inflación e importaciones) pesa más sobre el conjunto del mercado que lo que beneficia a las petroleras cotizadas.
Mientras el memorando de junio siga de facto suspendido y no haya una señal clara de reanudación de las negociaciones, es previsible que el crudo continúe cotizando con una prima de riesgo elevada y reaccionando con fuerza a cada nuevo episodio en la región.

Wall Street comienza septiembre bajo presión: el S&P 500 retrocede
El índice ISM no cumple con las expectativas
El precio del oro profundiza su caída mientras los bonos disparan sus rentabilidades
El precio del petróleo West Texas se acerca a los 90 dólares impulsado por el riesgo geopolítico
El contenido que se presenta en la sección de FORMACIÓN sólo tiene fines informativos, educativos y de apoyo para utilizar la plataforma. El material presentado, incluyendo los análisis, precios, opiniones u otros contenidos, no es una recomendación de inversión o información que recomiende o sugiera una estrategia de inversión ni se incluye en el ámbito del asesoramiento en materia de inversión recogido en la Ley 6/2023 de los Mercados de Valores y de los Servicios de Inversión (artículo 125.1 g). Este vídeo se ha preparado sin tener en cuenta las necesidades del cliente ni su situación financiera individual.
XTB no aceptará responsabilidad por ningún tipo de pérdidas o daños, incluyendo, entre otros, cualquier lucro cesante, que pueda surgir directa o indirectamente del uso o dependencia de la información incluida en este vídeo. XTB S.A. no es responsable de las acciones u omisiones del cliente, especialmente por la adquisición o disposición de instrumentos financieros, realizados con base en la información que contiene este vídeo.
El rendimiento pasado no es necesariamente indicativo de resultados futuros y cualquier persona que actúe sobre esta información lo hace bajo su propio riesgo.
Copyright © XTB S.A. Todos los derechos reservados. Está prohibido copiar, modificar y distribuir este vídeo sin el consentimiento expreso de XTB S.A.