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Los ETN y ETC: qué son, en qué se diferencian de los ETF y cómo invertir en ellos

Los ETN y ETC son títulos de deuda que replican un subyacente y que cotizan en Bolsa. Estos instrumentos comparten ciertas características con los ETF y pueden ser de interés de cara a diversificar una cartera. En este artículo, repasamos qué son, sus riesgos, ventajas y diferencias.

Los ETN y ETC son títulos de deuda que replican un subyacente y que cotizan en Bolsa. Estos instrumentos comparten ciertas características con los ETF y pueden ser de interés de cara a diversificar una cartera. En este artículo, repasamos qué son, sus riesgos, ventajas y diferencias.

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Los ETFs se han convertido en un activo de gran interés para multitud de inversores. Estos instrumentos de gestión pasiva, que cotizan en Bolsa y que buscan replicar el comportamiento de un activo subyacente, han disparado su contratación en los últimos años: solo en España, la inversión en este tipo de productos se ha disparado en un 169% en los últimos tres años, hasta alcanzar un total de 2,6 millones de inversores. Estos productos, sin embargo, no son los únicos instrumentos de gestión pasiva que replican el comportamiento de otros activos. Al contrario, existen otras alternativas con características semejantes a los ETFs, como pueden ser los ETNs (Exchange Traded Notes) o los ETCs (Exchange Traded Commodities). Pero ¿qué son exactamente?

¿Qué son los ETN o pagarés cotizados en Bolsa?

Los ETN, siglas con las que se conoce a los Exchange-Traded Notes (nota cotizada en Bolsa, en su traducción literal al español) son instrumentos de deuda cotizados en Bolsa que replican el comportamiento de un activo o índice subyacente. Estos productos son emitidos, por norma general, por instituciones financieras y comparten ciertas características con los bonos tradicionales, en el sentido en el que un emisor se compromete a pagar cierta cantidad en una fecha de vencimiento concreta, pero cuentan con la particularidad de negociarse en la Bolsa de valores y de no pagar intereses periódicos. 

Al invertir en ETN, los inversores no están comprando directamente el activo subyacente. Al contrario, lo que adquieren es una nota de deuda o promesa de pago emitida por una entidad emisora, que se compromete a devolver al inversor la revalorización que haya experimentado el activo subyacente al llegar a una fecha en específico, restándole, eso sí, las comisiones. Esta ‘nota de deuda’ cotiza a tiempo real en Bolsa, igual que una acción, por lo que puede comprarse y venderse antes de su fecha de vencimiento. 

Imagen de un inversor frente a un ordenador en un artículo sobre los ETN y ETC
 

¿Cuáles son las ventajas y riesgos de invertir en ETN?

Al igual que ocurre con cualquier otro activo, invertir en ETN ofrece tanto ventajas como riesgos, los cuales conviene conocer antes de comenzar a operar para valorar si estos productos realmente encajan con nuestros objetivos y nivel de tolerancia al riesgo. 

Ventajas

Desde un punto de vista positivo, las principales ventajas que ofrecen los ETN pueden resumirse:

  • Acceso a mercados complejos o poco líquidos. Los ETN permiten replicar índices, estrategias y activos donde sería más caro o, al menos, complicado tener una exposición directa.
  • Liquidez. Al cotizar en Bolsa, los ETN se pueden comprar o vender durante las sesiones bursátiles, igual que ocurre con una acción.
  • Ausencia del ‘tracking error’. El tracking error es una métrica que indica cuál es la desviación de un fondo respecto a su activo de referencia. En los ETN, al no poseer el activo subyacente, esta posible desviación desaparece, ya que el emisor se compromete a pagar el valor que alcance el activo subyacente en su fecha de vencimiento. 

Riesgos

Por el contrario, los principales riesgos a los que podemos enfrentarnos al invertir en ETN se resumen en: 

  • Riesgo de crédito. Al ser instrumentos de deuda, si la entidad emisora del ETN quiebra o su solvencia empeora, el inversor podría perder su capital.
  • Ausencia de un activo subyacente físico. Al invertir en ETN, el inversor no adquiere el activo subyacente, por lo que estos instrumentos solo están garantizados por la solvencia del emisor. 
  • Riesgo de mercado. Los rendimientos de los ETN dependen del comportamiento del activo subyacente al que replican. Si este activo tiene un mal comportamiento, la suma devuelta en la fecha de vencimiento del producto puede ser menor que la inversión realizada inicialmente, a lo que, además, habría que sumar los costos de transacción que se restarían. 
  • Riesgo de liquidez. A pesar de ser productos que cotizan en Bolsa, al invertir en ETN también corremos el riesgo de no poder venderlo en el momento en el que deseemos.  

¿Qué son los ETC?

Los ETC, siglas con las que se conoce a los Exchange-Traded Commodity (materias primas cotizadas, en su traducción literal al español), son productos cotizados que cuentan con la particularidad de replicar el comportamiento de materias primas. Estos instrumentos pueden replicar tanto una cesta de materias primas como una materia prima en específico, como puede ser el oro, el petróleo o el gas natural, y, al igual que ocurre con los ETC, se estructuran como títulos de deuda. Esto implica que al invertir en estos títulos no se invierte de forma directa en una materia prima, sino que se compra un título de deuda a una entidad emisora. No obstante, a diferencia de lo que ocurre con los ETC, estos instrumentos llevan asociado un colateral, es decir, una garantía que reduce el riesgo de un posible impago por parte del emisor. Este colateral puede ser de tres tipos:

  • Físico: en este caso, los ETC están respaldados por activos físicos, como puede ser un lingote de oro o plata.
  • Garantizado: en este caso, los ETC están respaldados por préstamos ordinarios.
  • Cobertura de terceros: en este caso, los ETC están respaldados por un tercero, que asume el riesgo de impago por parte del emisor. 

A pesar de contar con un colateral que mitiga ciertos riesgos, los ETC son productos que están sujetos a los movimientos del mercado de materias primas, por lo que pueden experimentar volatilidad. Estos activos facilitan la inversión en este sector, ya que permiten acceder a él sin necesidad de comprar y pueden replicar el comportamiento de su activo subyacente de dos maneras: físicamente, en cuyo caso se adquiere la materia prima subyacente, o sintéticamente, en cuyo caso se emplean productos derivados para replicar el comportamiento del subyacente. En función de la réplica que se realice, el riesgo de la inversión variará. A la hora de invertir en estos productos, además, se deberá tener en cuenta que estos productos cotizan en Bolsa, al igual que las acciones, por lo que podrán venderse antes de su fecha de vencimiento.

Imagen de un inversores en una mesa en un artículo sobre los ETN y ETC
 

¿Cuáles son las ventajas y riesgos de invertir en ETC?

Al igual que ocurre con los ETN, los ETC también presentan ventajas y riesgos que conviene conocer antes de decidirse a invertir en ellos. 

Ventajas

Desde un punto de vista positivo, las principales ventajas de invertir en ETC se resumen en

  • Acceso al mercado de materias primas. Los ETC ayudan a los inversores particulares a acceder al mercado de materias primas sin necesidad de adquirir el activo físico o de gestionar directamente una inversión en una empresa del sector. 
  • Posibilidad de diversificación. Los ETC pueden enfocarse en una materia prima en específico o en un conjunto de activos del sector. Por ello, ofrecen la posibilidad de diversificar.
  • Liquidez. Los ETC cotizan en Bolsa, lo que implica que pueden comprarse o venderse antes de su fecha de vencimiento, igual que las acciones tradicionales.

Riesgos

En el extremo contrario, los principales riesgos que afrontamos al invertir en ETC son:

  • Volatilidad. Las materias primas pueden ser objeto de volatilidad, ya sea por motivos políticos o, simplemente, por factores climáticos, lo que puede repercutir en el valor de los ETC.
  • Riesgo de crédito y contrapartida. Al igual que los ETN, al invertir en ETC también afrontamos el riesgo de crédito, por el que podríamos perder nuestro capital si la empresa emisora afronta problemas de solvencia. 
  • Divisa. Los inversores que invierten en euros en ETC no cubiertos por divisas afrontan el riesgo de tipo de cambio, ya que las materias primas se negocian, por norma general, en dólares. Esto implica que las fluctuaciones entre el dólar y el euro podrían afectar a la rentabilidad del activo.
  • Tracking error. Si los ETC utilizan derivados para replicar el comportamiento del activo subyacente, puede producirse una discrepancia entre el rendimiento del ETC y el rendimiento de la materia prima replicada.
  • Riesgo de liquidez. Al igual que ocurre con los ETN, al invertir en ETC también corremos el riesgo de no poder venderlo en el momento en el que deseemos, pese a que cotizan en Bolsa.

¿En qué se diferencia un ETN de un ETC?

Los ETN y los ETC son productos financieros que presentan características comunes: ambos son títulos de deuda que replican un subyacente y que cotizan en Bolsa, pudiendo negociarse igual que las acciones tradicionales. Aun así, estos instrumentos presentan ciertas características clave que los diferencian:

  • Subyacente: los ETN son instrumentos que pueden replicar el comportamiento de una amplia variedad de activos, mientras que los ETC se enfocan exclusivamente en materias primas.
  • Exposición: al invertir en ETN los inversores no adquieren el activo subyacente, por lo que los rendimientos solo están garantizados por la solvencia del emisor. Los ETC, en cambio, suelen llevar asociado un colateral que respalda la emisión, como puede ser un derivado o un activo físico como un lingote de oro o plata, mitigando así el riesgo de crédito.

¿Y con los ETF?

Tanto los ETN como los ETC comparten, además, ciertas características con los ETFs, ya que estos tres productos cotizan en Bolsa y replican el comportamiento de un subyacente. Sin embargo, entre estos instrumentos también hay ciertas diferencias clave que conviene conocer de cara a valorar una posible inversión y desarrollar una estrategia. 

  • Naturaleza. A diferencia de los ETN o ETC, los ETFs no son títulos de deuda, sino un fondo de inversión cotizado.
  • Riesgo. Al no ser instrumentos de deuda, los ETF no presentan riesgo de crédito, ya que la rentabilidad obtenida no se ve afectada por la situación financiera de ninguna empresa emisora.
  • Liquidez. Aunque los tres instrumentos cotizan en Bolsa, los ETF presentan una mayor liquidez que los ETN y ETC.
  • Tracking error. Los ETF tienen un mayor riesgo de sufrir una desviación entre su rendimiento y el rendimiento generado por el activo subyacente, dados los movimientos del mercado.
Imagen de dos inversores frente a un ordenador en un artículo sobre los ETN y ETC
 

¿Qué debemos tener en cuenta antes de invertir en ETN y ETC?

Tanto los ETN como los ETC, así como los ETF, son instrumentos que pueden resultar de interés para los inversores. Antes de comenzar a operar con ellos, sin embargo, será vital tener claros cuáles son nuestros objetivos y nuestro nivel de tolerancia al riesgo, de cara a desarrollar la estrategia más alineada con nuestros intereses. De igual manera, hay ciertas cuestiones que debemos tener en cuenta a la hora de iniciar nuestro camino en este tipo de inversiones:

  • Estudiar la oferta disponible de ETN y ETC y evaluar sus condiciones, es decir, quién es el emisor, qué comisiones aplica y en qué divisa operan, entre otros.
  • Analizar la regulación y el riesgo del emisor. Comprobar si la entidad está en la Unión Europea, cuál es su rating y qué garantías ofrece.
  • Elegir la estrategia según tu perfil.
    • Para los inversores principiantes, la inversión en ETC de materias primas populares como el oro o la plata que cuenten, además, con un colateral físico puede resultar interesante. Lo mismo ocurre con los ETN más sencillos, que sigan índices amplios.
    • Para los inversores más avanzados, la inversión en ETN con estrategias sectoriales y apalancamiento y en ETC de materias primas menos comunes puede resultar más interesante.
  • Diversificar. A la hora de invertir, es recomendable diversificar nuestro capital en varios instrumentos, en lugar de invertirlo en un único producto, de cara a mitigar el riesgo de mercado.
  • Hacer un seguimiento de nuestras inversiones y mantenernos al día de la actualidad económica para realizar los posibles ajustes necesarios.

Los ETN y ETC son productos afines a los ETF que pueden encajar en nuestras carteras de inversión. Conocer sus características, ventajas, riesgos y diferencias será clave de cara a desarrollar una estrategia acorde con nuestras necesidades y aprovechar las oportunidades del mercado.

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