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El WTI retrocede y opera en torno a US$56 después de que Donald Trump afirmara que Venezuela entregará 30 a 50 millones de barriles para que EE. UU. los comercialice, una señal que el mercado leyó como potencial aumento de oferta efectiva.
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El anuncio no necesariamente cambia el balance estructural global de inmediato, pero sí altera expectativas de flujo: puede parecer un “one-off” de inventarios que enfría prima de riesgo y abre la puerta a un redireccionamiento más estable hacia el Golfo.
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En técnico, el sesgo se mantiene vendedor bajo las medias (56,5–57,5) mientras no recupere 57,13 y 57,85; soportes en 55,91 y luego 55,02.
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El WTI retrocede y opera en torno a US$56 después de que Donald Trump afirmara que Venezuela entregará 30 a 50 millones de barriles para que EE. UU. los comercialice, una señal que el mercado leyó como potencial aumento de oferta efectiva.
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El anuncio no necesariamente cambia el balance estructural global de inmediato, pero sí altera expectativas de flujo: puede parecer un “one-off” de inventarios que enfría prima de riesgo y abre la puerta a un redireccionamiento más estable hacia el Golfo.
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En técnico, el sesgo se mantiene vendedor bajo las medias (56,5–57,5) mientras no recupere 57,13 y 57,85; soportes en 55,91 y luego 55,02.
El WTI retrocede y opera en torno a los US$56 por barril tras una señal política que el mercado leyó como potencial aumento de oferta efectiva. Donald Trump afirmó que las autoridades interinas de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles para que EE.UU. los comercialice, un volumen que equivale aproximadamente a 30–50 días de producción venezolana en niveles actuales y que, a precios de mercado, ronda US$2.8 mil millones. El mensaje fue especialmente sensible porque sugiere una aceleración del plan de Washington para destrabar inventarios que estarían acumulándose por la presión logística y el bloqueo parcial, con el Departamento de Energía empujando a que esos barriles vuelvan a moverse hacia refinerías y/o almacenamiento en Estados Unidos.
No cambia el balance estructural inmediato, pero sí las expectativas de flujo
Más allá del titular, el anuncio no necesariamente cambia el balance estructural global de inmediato, pero sí altera expectativas de flujo. Si esos barriles provienen de stock en tanques y barcos, el efecto se parece a un one-off (liberación puntual) que enfría la prima de riesgo sin garantizar un aumento sostenido de producción. Aun así, el mercado lo castiga porque llega en un contexto de precios ya sensibles a cualquier indicio de más barriles disponibles, y porque abre la puerta a que el control de ventas se extienda hacia adelante (con ingresos administrados en cuentas en EE.UU.), lo que eleva la probabilidad de que el petróleo venezolano se redireccione de forma más estable hacia el Golfo.
Dimensión geopolítica
En paralelo, el anuncio golpea por el lado geopolítico, Venezuela venía siendo un proveedor clave de crudo pesado con descuento para Asia, y el giro de EE.UU. busca explícitamente reducir el rol de China en ese flujo. Para el mercado petrolero, esto no solo es quién compra, sino quién fija el margen, refinerías complejas en la Costa del Golfo (preparadas para crudos pesados/ácidos) podrían capturar mejor economía si recuperan acceso a barriles compatibles, mientras China tendría que sustituir con alternativas más caras o menos convenientes.
En esa línea, el rol de Chevron (la operadora estadounidense con presencia relevante) y la logística de cargamentos/terminales se vuelve el termómetro práctico para medir si el anuncio se transforma en barriles reales y sostenidos, o queda en una señal política.
Inventarios y destinos vs. normalización real de producción

También hay un matiz importante, reactivar Venezuela en serio no es cosa de semanas. El deterioro de infraestructura, la necesidad de inversión, seguridad jurídica y estabilidad institucional hacen que la oferta venezolana sea lenta de normalizar, por lo que el mercado tenderá a separar dos capas: (i) el impacto inmediato de liberar inventarios y reorganizar destinos, y (ii) el impacto de mediano plazo si EE.UU. logra atraer capital y subir producción de manera persistente. En lo inmediato, lo que domina es la primera capa y por eso el precio reacciona bajista.
Análisis técnico del WTI
En el gráfico intradía se ve un quiebre bajista que lleva el precio hacia 56.00, quedando por debajo de las medias (zona 56.5–57.5), lo que mantiene sesgo vendedor mientras no recupere 57.13 y luego 57.85. Por abajo, el soporte inmediato está en 55.91; si cede, el siguiente “piso” relevante aparece más abajo, en torno a 55.02, nivel que el mercado ya ha respetado como referencia de soporte mayor.
Fuente: xStation5.
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