- Estados Unidos y China toman la delantera en una tecnología que podría transformar la movilidad urbana.
- Dos compañías destacan con flotas más avanzadas y operativas.
- El impacto potencial de los robotaxis sobre taxis y VTC podría ser profundo.
- El verdadero motor del ecosistema no está solo en los vehículos, sino en toda la cadena tecnológica asociada.
- La regulación aparece como el principal freno en el corto plazo, especialmente en Europa.
- Estados Unidos y China toman la delantera en una tecnología que podría transformar la movilidad urbana.
- Dos compañías destacan con flotas más avanzadas y operativas.
- El impacto potencial de los robotaxis sobre taxis y VTC podría ser profundo.
- El verdadero motor del ecosistema no está solo en los vehículos, sino en toda la cadena tecnológica asociada.
- La regulación aparece como el principal freno en el corto plazo, especialmente en Europa.
Desde Tesla hasta Google, las empresas tecnológicas más influyentes del mundo llevan años invirtiendo miles de millones con un objetivo muy concreto: transformar por completo el transporte personal.
La idea del coche autónomo dejó de ser ciencia ficción hace tiempo, y hoy la industria se encuentra inmersa en lo que muchos analistas llaman la carrera del robotaxi, un fenómeno que podría redefinir el modelo de negocio de taxis, VTC y plataformas como Uber.
Estados Unidos y China ya han autorizado pruebas en ciudades como Phoenix, San Francisco, Los Ángeles, Austin, Atlanta, Pekín o Wuhan. Waymo, Baidu y Tesla lideran esta primera fase, mientras que otros actores como Mobileye, Pony.ai o WeRide avanzan con rapidez. ¿Estamos ante el fin del taxi tradicional o ante otra promesa tecnológica que tardará años en materializarse?
¿Qué es un robotaxi?
El concepto es sencillo: un robotaxi es un vehículo totalmente autónomo, sin conductor humano, capaz de ofrecer un servicio de transporte bajo demanda igual que un taxi o un VTC, pero gestionado íntegramente por inteligencia artificial.
Su propósito es reducir costes, mejorar la seguridad vial y transformar la movilidad urbana, y aunque todavía se encuentran en fase de pruebas, varias compañías compiten por dominar este mercado emergente, cada una con estrategias muy distintas.
Waymo (Alphabet), Tesla, Mobileye (Volkswagen), Baidu Apollo, Pony.ai y WeRide son algunos de los protagonistas de esta carrera global.

Un mercado a punto de explotar
Las previsiones de Bloomberg para el mercado de los robotaxis apuntan a un crecimiento explosivo. Y es que, según sus estimaciones, el número de viajes realizados con estos vehículos pasará de unos pocos millones actuales a más de mil millones antes de 2030, lo que convertiría este servicio en una pieza central del transporte urbano.
El gráfico de Bloomberg sugiere tres conclusiones claras:
- Los robotaxis pasarán de ser una curiosidad a un servicio masivo en menos de una década.
- La adopción será especialmente intensa entre 2024 y 2028, coincidiendo con la expansión de Waymo y Baidu.
- El mercado podría convertirse en un pilar clave de la movilidad urbana, con miles de millones de viajes anuales.
Las empresas que lideran la carrera del robotaxi
A pesar de las limitaciones tecnológicas y de la desconfianza pública, la carrera por liderar el mercado del robotaxi ya tiene favoritos claros. Aunque el sector aún es inmaduro y los datos no siempre son precisos, ya que las compañías suelen ofrecer información parcial, Bloomberg señala que ya existe un líder evidente si hablamos de tamaño de flota.
- Waymo se mantiene en la primera posición gracias a su combinación de madurez tecnológica, años de pruebas en entornos urbanos complejos y la mayor flota operativa del sector, con 2.500 vehículos.
- Muy cerca se sitúa Baidu, que ha logrado consolidarse como el principal competidor en China con una flota de 1.785 unidades y un fuerte respaldo regulatorio y financiero.
- Pony.ai y WeRide completan el grupo de perseguidores, con flotas más pequeñas pero con un ritmo de expansión constante.
¿Cómo afectará el robotaxi al taxi tradicional?
La industria del robotaxi tiene el potencial de transformar por completo los servicios de transporte tal y como los conocemos. Si las pruebas que se están realizando en Estados Unidos y China confirman su seguridad y eficiencia, el crecimiento del sector podría ser exponencial. Para los consumidores, el beneficio sería evidente: un transporte más barato, más seguro y más eficiente.
¿Cómo funciona hoy el modelo de Uber?
Para entender la magnitud de esta disrupción, basta con observar el modelo actual de plataformas como Uber o Cabify. Estas empresas actúan como intermediarias entre los usuarios y los vehículos con licencia VTC, un recurso limitado cuyo precio en España oscila entre 15.000 y 45.000 euros según TodoVTC.
En muchos casos, el propietario de la licencia no conduce: contrata a varios empleados que se turnan el vehículo en horarios diurnos y nocturnos, cobrando una comisión por viaje según el acuerdo laboral y quién pague el combustible.
¿Cómo se reparte el dinero en un viaje?
En este sistema, los ingresos se dividen entre tres actores: la plataforma, el dueño de la licencia y el conductor. Durante 2025, la comisión de la plataforma osciló entre el 30% y el 50% del precio del trayecto, según diversas fuentes, incluido The Guardian en el caso del Reino Unido tras cambios en los algoritmos de tarificación. El resto debe cubrir mantenimiento, combustible y salarios.
¿Por qué el robotaxi rompe este modelo?
La llegada del robotaxi elimina al conductor y, potencialmente, también al propietario de la licencia, ya que los vehículos autónomos no requieren permisos VTC tradicionales. Esto podría hacer desaparecer el modelo actual de Uber, Cabify y parte del sector del taxi. Con costes mucho más bajos, las empresas de robotaxis podrían entrar al mercado con precios hasta un 50% inferiores para desplazar a la competencia, replicando estrategias que Uber ya ha utilizado.
Aun así, este cambio no ocurrirá de un día para otro. El transporte urbano está fuertemente regulado mediante licencias municipales, autonómicas y nacionales, especialmente en algunos lugares de Europa. Además, la adopción masiva de robotaxis dependerá de demostrar su seguridad física, su responsabilidad legal y su cumplimiento con normativas como el GDPR. Hasta que estos elementos no estén completamente resueltos, la transición será gradual.
Más que coches: así es el ecosistema de los robotaxis
Más allá de lo que podríamos imaginar, los beneficiarios del desarrollo del robotaxi no son únicamente los fabricantes de automóviles. La oportunidad de inversión se ha extendido a múltiples sectores: desde plataformas de movilidad como Uber, que se enfrentan al dilema de innovar o quedar obsoletas, hasta compañías de inteligencia artificial y desarrolladores de software, todos han identificado en los robotaxis una vía para multiplicar sus ingresos y ampliar su presencia en la economía digital.
En este contexto han surgido alianzas entre empresas de industrias muy distintas, que buscan posicionarse en un mercado emergente donde la tecnología, la infraestructura y los servicios convergen. Algunos ejemplos destacados incluyen:
Modelo cerrado (integración vertical)
- Tesla controla toda la cadena: fabrica el coche, desarrolla la IA (FSD) y operará su propia red de robotaxis.
Modelo de colaboración tecnológica (Tech + Auto)
- Empresas de software autónomo se asocian con fabricantes tradicionales.El fabricante aporta la flota; la tecnológica aporta el cerebro.
- Ejemplos:
- Waymo + Hyundai / Toyota
- Mobileye + Volkswagen
- Pony.ai + Toyota / GAC
Modelo de plataforma de servicios (agregadores)
- Uber abandona el desarrollo de su propio coche autónomo.
- Su objetivo es ser la plataforma donde pedir cualquier robotaxi: Waymo, WeRide, Lucid‑Nuro, etc.
- Aspira a convertirse en el “marketplace” global del robotaxi.
Modelo híbrido (software abierto + flota propia)
- Baidu Apollo funciona como un sistema operativo abierto para múltiples marcas.
- A la vez, opera su propia flota masiva de robotaxis bajo Apollo Go.
- Combina expansión vía terceros con crecimiento directo.
Modelo de logística y delivery
- Enfocado en mover objetos en lugar de personas.
- Lucid + Nuro + Uber colaborando en reparto autónomo de última milla.
Los grandes beneficiados de este nuevo sector
En este escenario, ¿qué compañías podrían beneficiarse realmente de todo esto? ¿Cuáles tienen potencial para dispararse en bolsa si el robotaxi se consolida?
La respuesta va mucho más allá de los fabricantes de automóviles. El ecosistema del robotaxi es enorme: incluye chips, sensores, cámaras, software de conducción autónoma, servicios ADAS, infraestructura de carga y empresas de datos. En otras palabras, esta revolución no solo afecta a los coches, sino a toda la tecnología que los hace posibles.
- Fabricantes de chips tradicionales: Renesas, NXP, Texas Instruments.
- Proveedores de sistemas ADAS: Mobileye.
- Empresas de computación e IA: Nvidia, Qualcomm.
- Fabricantes de automóvile: Tesla, Volkswagen, Toyota, Hyundai, GAC.
- Plataformas de movilidad: Uber.
- Gigantes tecnológicos: Alphabet (Waymo), Baidu (Apollo Go).
¿Es este el fin de Uber?
A primera vista, el robotaxi parece una amenaza directa para Uber. Si cada fabricante lanza su propia aplicación y los precios bajan, los márgenes de Uber se verían presionados. Pero la realidad es más compleja.
Uber está moviéndose con rapidez para convertirse en la plataforma dominante del robotaxi, integrando vehículos autónomos de cualquier fabricante. Ha renunciado a desarrollar su propio coche y se centra en alianzas estratégicas con Lucid, Nuro o Wayve.
Además, está invirtiendo más de 100 millones de dólares en infraestructura propia, construyendo estaciones de carga rápida en San Francisco, Los Ángeles y Dallas.
Controlar parte de la red energética le permite reducir costes y mantener los robotaxis más tiempo en circulación. Con planes para operar en al menos diez ciudades antes de 2026, Uber no se está preparando para desaparecer, sino para adaptarse a la transición.
Un sector que plantea riesgos, pero también oportunidades
Como toda disrupción, los robotaxis representan un riesgo para taxis, VTC y plataformas tradicionales, pero también una oportunidad gigantesca para empresas con capacidad de inversión, desde fabricantes de automóviles hasta compañías de chips, software e inteligencia artificial.
A pesar del entusiasmo, la adopción será gradual y estará condicionada por regulaciones estrictas, pruebas de seguridad y marcos legales que aún deben definirse.
El camino hacia la autonomía total incluye seis niveles que van desde la asistencia al conductor hasta la automatización completa, y superar cada uno será especialmente difícil en geografías con alta regulación.
Aun así, es un sector que merece ser vigilado de cerca. Si la tecnología cumple sus promesas, podría generar retornos extraordinarios en la próxima década.
Cómo invertir en compañías expuestas al robotaxi desde XTB
Dentro de la amplia oferta de instrumentos financieros de XTB, los usuarios pueden invertir en algunas de las empresas más relevantes del ecosistema del robotaxi. Esto incluye tanto a plataformas de movilidad como Uber, a fabricantes de automóviles que están desarrollando sus propios vehículos autónomos ,como Tesla o marcas tradicionales implicadas en esta transición, y a gigantes tecnológicos como Alphabet (Google), cuya filial Waymo es uno de los líderes mundiales en conducción autónoma.
Como ocurre con el resto de acciones y ETF disponibles en la plataforma, los primeros 100.000 euros de negociación mensual están libres de comisión, tanto en compra como en venta. Esto permite a los inversores exponerse a uno de los sectores más disruptivos del momento con costes reducidos y de forma eficiente.
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