lee mas
13:28 · 9 de marzo de 2026

Claves de la semana: el petróleo amenaza con dispararse mientras la inflación pone a prueba a la Fed

Conclusiones clave
-
-
Abrir cuenta Descargar la APP gratuita
Conclusiones clave
  • La guerra en Irán y las tensiones en el Estrecho de Ormuz elevan el riesgo de un shock energético global, con el petróleo acercándose a los 110-120 dólares si continúan las interrupciones del suministro.
  • Los mercados vigilan los datos de inflación de EE. UU. (IPC y PCE), que podrían complicar el margen de la Reserva Federal para bajar tipos si el repunte del petróleo se traslada a los precios.

El caos en el mercado petrolero podría intensificarse si la guerra en Irán sigue interrumpiendo el tránsito por el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. Aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo diarios atraviesan esta vía marítima, lo que convierte cualquier interrupción en un shock de suministro de gran magnitud.

La situación ya está afectando a la producción regional. Emiratos Árabes Unidos y Kuwait han comenzado a reducir la producción a medida que se agotan sus reservas, mientras que la producción de Irak habría caído hasta un 60%. El volumen de producción ya interrumpido supera incluso el pico de pérdida de suministro ruso que el mercado llegó a temer en los primeros meses de la guerra en Ucrania. Además, muchos petroleros están evitando la zona, lo que reduce rápidamente el número de buques disponibles para transportar crudo.

Cada día adicional de interrupción aumenta la presión sobre los precios y, en este escenario, no existe un techo claro para el petróleo en el corto plazo. Los precios podrían superar esta misma semana los 120 dólares si los principales países no utilizan sus reservas estratégicas.

Ya no se trata solo del cierre efectivo de Ormuz, sino de una interrupción del suministro que se extiende aún más a la región.

Imagen de un puerto
 

Dependencia energética de Asia

Asia es la región más vulnerable a un shock energético procedente de Oriente Medio.

Aproximadamente el 90% del petróleo que atraviesa el Estrecho de Ormuz tiene como destino Asia, mientras que cerca del 82% del gas natural licuado exportado desde Qatar y Emiratos Árabes Unidos también se dirige a compradores asiáticos.

China es el principal receptor de estos flujos, con cerca del 38% del petróleo transportado por Ormuz, seguida por India con un 15%, Corea del Sur con un 12% y Japón con un 11%.

En el caso de Japón y Corea del Sur, más del 60% de sus importaciones de petróleo dependen de esta ruta, lo que los convierte en los países más expuestos a una interrupción prolongada del suministro.

Impacto macroeconómico de la subida del precio del petróelo

El aumento del precio del petróleo tiene múltiples canales de transmisión hacia la economía real.

El primero es el impacto directo sobre los consumidores. Un incremento del precio del crudo se traduce rápidamente en precios más altos de la gasolina, reduciendo el poder adquisitivo de los hogares. En Estados Unidos, donde el consumo representa la mayor parte de la actividad económica, este efecto puede afectar significativamente al gasto.

El segundo canal afecta a las empresas. Los sectores industriales y manufactureros deben afrontar costes energéticos más elevados, lo que presiona los márgenes corporativos. Incluso sectores como el tecnológico, especialmente aquellos vinculados al desarrollo de centros de datos de inteligencia artificial, enfrentan mayores costes energéticos.

El tercer canal es la inflación. Se estima que cada aumento de 10 dólares en el precio del petróleo eleva la inflación entre 0,2 y 0,4 puntos porcentuales, lo que complica el margen de actuación de la Reserva Federal. Un shock energético podría retrasar o limitar futuras bajadas de tipos de interés. Con el petróleo cerca de los 110 dólares la inflación podría rebotar hasta el 3,5%.

Imagen de la bandera de Irán
 

Guerra en Irán: escenarios posibles

El resultado final del conflicto sigue siendo incierto y los mercados manejan varios escenarios posibles.

Aun así, existen incentivos políticos para evitar que el conflicto se prolongue demasiado. Los índices de aprobación del presidente Donald Trump en materia económica y de inflación se sitúan alrededor del 40% y el 36%, respectivamente, mientras que el aumento del precio del petróleo ya ha provocado un incremento cercano al 15% en los precios de la gasolina. Un encarecimiento prolongado de la energía podría deteriorar aún más la percepción económica de los votantes, lo que reduce el margen político para sostener una campaña militar larga.

Además, el calendario político añade presión para contener la duración del conflicto. Con las elecciones de medio término aproximándose, la evolución de la inflación, el precio de la gasolina y el comportamiento de los mercados financieros podrían convertirse en factores clave para el sentimiento del electorado, lo que aumenta el incentivo de la Casa Blanca para evitar una escalada prolongada.

Nuestro escenario base contempla varias semanas de disrupciones en el suministro, con al menos dos semanas de interrupción total y otras dos semanas con una reducción del 50% de los flujos. Si los ataques reducen la capacidad de Irán para amenazar el tráfico marítimo, el suministro podría comenzar a normalizarse gradualmente.

Ganadores del shock energético

No todos los países salen perjudicados de un aumento del precio del petróleo. En general, los shocks energéticos tienden a favorecer a las economías exportadoras de materias primas, que se benefician tanto del aumento de ingresos fiscales como de una mejora en sus balanzas comerciales.

En este contexto, Canadá, Brasil y Rusia podrían situarse entre los principales beneficiarios de un entorno de precios energéticos elevados. Canadá, como uno de los mayores exportadores de crudo y gas, tiende a registrar mejoras en crecimiento y cuentas externas cuando el petróleo repunta. Brasil también podría verse favorecido gracias a su producción offshore y a la fortaleza de su sector de materias primas.

Rusia, por su parte, podría obtener uno de los mayores beneficios relativos. El repunte del petróleo y del gas eleva los ingresos de sus exportaciones energéticas y reduce la presión económica derivada de las sanciones. Además, las interrupciones en el suministro procedente de Oriente Medio están aumentando la demanda por crudo ruso, especialmente entre compradores asiáticos.

En este contexto, India podría desempeñar un papel clave como comprador marginal del petróleo ruso. El país ya ha aumentado significativamente sus importaciones desde el inicio de la guerra en Ucrania, aprovechando los descuentos frente al Brent. Si las disrupciones en el Golfo persisten, las refinerías indias podrían incrementar aún más sus compras de crudo ruso, consolidando una reconfiguración de los flujos energéticos globales en la que Asia absorbe una mayor proporción de las exportaciones de Rusia.

El sector agrícola también podría beneficiarse indirectamente del shock energético. El conflicto en Oriente Medio está dificultando el acceso a fertilizantes producidos en la región, especialmente urea y amoníaco, mientras que el encarecimiento del gas natural —insumo clave en su producción— está presionando aún más los precios. La urea ya ha subido alrededor de un 25% desde el inicio de la guerra, lo que tiende a trasladarse a mayores precios de los cultivos. En este contexto, ETFs agrícolas o compañías vinculadas a fertilizantes y producción de cultivos podrían verse favorecidos si el conflicto se prolonga. 

Reacción de los mercados

El comportamiento reciente de los mercados guarda ciertos paralelismos con el inicio de la guerra en Ucrania.

El índice MSCI de acciones globales excluyendo Estados Unidos ha caído alrededor de un 6,6% desde el inicio de los bombardeos sobre Irán, una magnitud muy similar a la reacción inicial del mercado en 2022.

Sin embargo, a diferencia de episodios anteriores de tensión geopolítica, no se ha producido una huida significativa hacia activos refugio como los bonos, el oro o el franco suizo.

El impacto también ha sido desigual entre regiones. Las economías más dependientes de las importaciones energéticas —como Europa, Japón y Corea del Sur— se han visto más afectadas, mientras que Estados Unidos, como mayor productor mundial de petróleo, ha mostrado una mayor resiliencia relativa.

Este diferencial ayuda a explicar por qué el dólar se ha fortalecido, mientras que el euro y el yen han mostrado debilidad.

Tras los choques geopolíticos similares al actual de los últimos 90 años, el petróleo es el activo que mejor desempeño obtiene en un periodo de 3 meses (un 18%), luego el oro (6%) y las acciones estadounidenses (4%).  Pero seis meses después de los choques geopolíticos, el oro sigue superando (subiendo un 19%), las acciones se estancan mientras el petróleo revierte todas las subidas.

Rotación sectorial

Los picos de riesgo geopolítico suelen provocar cambios en el liderazgo del mercado.

En el corto plazo, tras shocks energéticos, los estilos de valor y dividendos tienden a comportarse mejor, impulsados por el peso de compañías energéticas y de defensa.

En cambio, los valores de crecimiento suelen verse más presionados inicialmente.

A más largo plazo, la historia muestra que los mercados suelen recuperarse. De hecho, tras grandes crisis geopolíticas, el S&P 500 ha registrado históricamente una rentabilidad cercana al 12% durante el año siguiente.

Por sectores, en los doce meses posteriores a episodios de tensión geopolítica, el mejor comportamiento suele observarse en consumo discrecional, tecnología, materiales y utilities, mientras que sectores como telecomunicaciones, energía o industria han tendido a rezagarse.

Posicionamiento de los inversores

El principal riesgo para los mercados es la duración del conflicto. Si la guerra se prolonga, el impacto sobre la inflación, el crecimiento global y la política monetaria podría intensificarse.

Sin embargo, si el conflicto se resuelve relativamente rápido y el apetito por el riesgo toca fondo en los próximos meses, los activos ligados al ciclo inflacionario —como materias primas, acciones internacionales y mercados emergentes— podrían volver a liderar el comportamiento del mercado.

Eventos de la semana

Estados Unidos

Los inversores centrarán la atención en la publicación de los datos de inflación de febrero, que llegan en un contexto de fuerte incertidumbre tras la escalada del conflicto en Oriente Medio y el reciente aumento de los precios del petróleo.

El miércoles se publicará el índice de precios al consumidor (IPC), mientras que el viernes se conocerá el deflactor del gasto en consumo personal (PCE), la medida de inflación preferida de la Reserva Federal.

Los mercados también seguirán de cerca otros indicadores, como las solicitudes semanales de subsidio por desempleo, los inicios de vivienda y la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan.

Además, el Tesoro estadounidense celebrará varias subastas de deuda durante la semana, incluyendo emisiones de bonos a tres, diez y treinta años, que servirán para medir la demanda de activos estadounidenses en un entorno de elevada volatilidad financiera.

Canadá

Canadá publicará datos comerciales de enero el jueves y cifras de empleo el viernes, indicadores que ayudarán a evaluar la resiliencia de la economía en medio de la incertidumbre global.

La evolución del comercio también será relevante para valorar el impacto del entorno internacional y de las relaciones comerciales con Estados Unidos, mientras que el mercado laboral seguirá siendo clave para las perspectivas de crecimiento del país.

Europa

En la zona euro, varios indicadores ofrecerán una visión del desempeño económico al inicio del año. Alemania publicará datos de producción industrial, mientras que Francia y Alemania darán a conocer cifras de comercio exterior.

También se publicarán datos de inflación final en Francia y España, junto con cifras de producción industrial en Italia y en la eurozona.

Los responsables del Banco Central Europeo entrarán en el período previo a su próxima decisión de política monetaria, mientras los ministros de finanzas de la eurozona debatirán el impacto económico de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.

En el Reino Unido, los datos de PIB de enero serán el principal indicador de la semana y ofrecerán pistas sobre el ritmo de crecimiento de la economía británica al inicio del año.

Asia

Las economías asiáticas afrontan la semana en medio de un nuevo shock geopolítico derivado del aumento de los precios energéticos y de la incertidumbre global.

Japón publicará datos de salarios, cuenta corriente y comercio, seguidos por el PIB revisado del cuarto trimestre, mientras que el gasto de los hogares ofrecerá señales sobre la fortaleza del consumo interno.

China divulgará datos de inflación (IPC y precios al productor) y cifras de crédito y oferta monetaria, además de estadísticas comerciales que permitirán evaluar la resiliencia de sus exportaciones.

En la región también se conocerán datos de PIB en Corea del Sur, indicadores comerciales en Taiwán y Corea, y estadísticas económicas en Australia y Nueva Zelanda que ayudarán a calibrar el impacto de la desaceleración global.

Latinoamérica

En América Latina se publicarán datos de inflación de febrero en varias economías de la región, que servirán para evaluar la evolución de los precios antes de que el impacto del conflicto en Oriente Medio se refleje plenamente en las estadísticas.

En México, la inflación continúa acercándose al límite superior del rango objetivo del banco central, mientras los mercados mantienen expectativas de un posible recorte moderado de tipos en las próximas reuniones.

Argentina seguirá bajo atención después de que los datos de inflación anual continúen elevados, mientras que en Perú se espera que el banco central mantenga sin cambios su tipo de interés de referencia.

En Brasil, las cifras de inflación y actividad económica ayudarán a determinar el margen para nuevas reducciones de tipos de interés en los próximos meses.

Lee más noticias en nuestra XTB App

Sigue toda la actualidad de las noticias desde nuestra XTB App

Descarga la XTB App  Descarga la XTB App 
9 de marzo de 2026, 13:28

💸Así te afecta en tu bolsillo un petróleo por encima de 100$

9 de marzo de 2026, 8:28

El precio del petróleo sube un 53% desde el inicio del conflicto

9 de marzo de 2026, 8:16

La bolsa hoy: El barril de petróleo supera los 100 dólares

8 de marzo de 2026, 12:00

Las mujeres inversoras se disparan en España: crecen un 100% en un año y ya desafían el mercado

El contenido que se presenta en la sección de FORMACIÓN sólo tiene fines informativos, educativos y de apoyo para utilizar la plataforma. El material presentado, incluyendo los análisis, precios, opiniones u otros contenidos, no es una recomendación de inversión o información que recomiende o sugiera una estrategia de inversión ni se incluye en el ámbito del asesoramiento en materia de inversión recogido en la Ley 6/2023 de los Mercados de Valores y de los Servicios de Inversión (artículo 125.1 g). Este vídeo se ha preparado sin tener en cuenta las necesidades del cliente ni su situación financiera individual.
XTB no aceptará responsabilidad por ningún tipo de pérdidas o daños, incluyendo, entre otros, cualquier lucro cesante, que pueda surgir directa o indirectamente del uso o dependencia de la información incluida en este vídeo. XTB S.A. no es responsable de las acciones u omisiones del cliente, especialmente por la adquisición o disposición de instrumentos financieros, realizados con base en la información que contiene este vídeo.
El rendimiento pasado no es necesariamente indicativo de resultados futuros y cualquier persona que actúe sobre esta información lo hace bajo su propio riesgo.
Copyright © XTB S.A. Todos los derechos reservados. Está prohibido copiar, modificar y distribuir este vídeo sin el consentimiento expreso de XTB S.A.

Únete a más de 2.000.000 de Clientes de todo el mundo