- El peso mexicano se fortalece impulsado por una inflación menor en EE.UU., lo que debilita al dólar.
- Factores como la geopolítica y el petróleo siguen generando volatilidad en el tipo de cambio.
- La economía mexicana muestra señales mixtas entre debilidad estructural y resiliencia parcial.
- El peso mexicano se fortalece impulsado por una inflación menor en EE.UU., lo que debilita al dólar.
- Factores como la geopolítica y el petróleo siguen generando volatilidad en el tipo de cambio.
- La economía mexicana muestra señales mixtas entre debilidad estructural y resiliencia parcial.
El peso mexicano extiende su fortalecimiento este viernes 10 de abril, con el tipo de cambio operando en torno a 17,36–17,26 pesos por dólar, en línea con la tendencia bajista observada en las últimas sesiones. Este movimiento responde a una combinación de factores externos e internos, donde destaca una moderación en la inflación de Estados Unidos, junto con un entorno global aún condicionado por la fragilidad del alto al fuego entre Estados Unidos e Irán. A diferencia de jornadas anteriores, el mercado comienza a encontrar un equilibrio más definido entre datos macroeconómicos y riesgo geopolítico, lo que permite una apreciación más fundamentada del peso mexicano.
Inflación en EE.UU.
El principal catalizador de la jornada proviene desde Estados Unidos, donde los datos de inflación de marzo mostraron una moderación dentro de lo esperado. El IPC mensual se ubicó en 0,9% (por debajo del 1,0% esperado), mientras que la inflación anual alcanzó 3,3% frente al 3,4% proyectado. Más relevante aún, la inflación subyacente,seguida de cerca por la Reserva Federal, se desaceleró tanto en su componente mensual (0,2% vs 0,3% esperado) como en el anual (2,6% vs 2,7%), consolidando una señal de enfriamiento inflacionario.
IPC interanual de Estados Unidos. Fuente: xStation
Este conjunto de datos tiene implicancias directas para el dólar estadounidense donde una inflación más contenida refuerza la expectativa de una política monetaria menos restrictiva por parte de la Fed, lo que reduce el atractivo relativo del dólar frente a monedas emergentes. En este contexto, el peso mexicano se beneficia por el diferencial de tasas y por la reasignación de flujos globales hacia activos con mayor rendimiento esperado.
Este dato también interactúa con el escenario energético global en el que la moderación inflacionaria ocurre en paralelo a un mercado petrolero aún volátil, donde la tregua en Medio Oriente ha reducido el riesgo extremo, pero no ha logrado estabilizar completamente los precios. Esta combinación genera un entorno favorable de corto plazo para monedas como el peso, aunque con un alto grado de dependencia de factores externos.
Debilidad industrial contrasta con resiliencia en otros frentes
En el plano local, los datos de actividad económica entregan señales mixtas que complejizan la lectura sobre la economía mexicana. La producción industrial anual de febrero cayó -1,3%, muy por debajo del 0,6% esperado, reflejando una contracción más profunda de lo anticipado y sugiriendo debilidad en sectores fundamentales como manufactura y construcción. Este dato es particularmente relevante porque apunta a una pérdida de dinamismo en uno de los principales motores de la economía.
No obstante, en su variación mensual, la producción industrial mostró un avance de 0,4%, superando ampliamente la expectativa de -0,7%, lo que introduce un matiz importante. Este repunte sugiere que, si bien la tendencia anual sigue deteriorándose, en el margen podría estar observándose una estabilización o incluso un punto de inflexión en la actividad. En términos analíticos, esto configura un escenario donde la economía mexicana no está colapsando, pero tampoco muestra una recuperación sólida.
Producción industrial en México. Fuente: Trading Economics, desde datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía
Por un lado, la debilidad estructural limita el potencial de apreciación del peso mexicano, mientras que por otro, la resiliencia en el margen evita una presión depreciatoria más agresiva. En este sentido, el mercado continúa interpretando a México como una economía que resiste, pero que enfrenta desafíos claros en términos de crecimiento.
Geopolítica y petróleo
El alto al fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán sigue siendo un elemento central en la narrativa de mercado, aunque su impacto se ha ido diluyendo progresivamente. Si bien inicialmente permitió una caída abrupta en los precios del petróleo y un fuerte repunte en activos de riesgo, el mercado ha comenzado a descontar que el acuerdo es frágil y está sujeto a múltiples riesgos de ruptura. De hecho, en las últimas horas se han registrado nuevos episodios de tensión en la región, incluyendo ataques indirectos y conflictos con actores aliados, lo que pone en evidencia que el conflicto está lejos de resolverse. Además, el tránsito por el estrecho de Ormuz sigue enfrentando restricciones logísticas y operativas, lo que mantiene una presión estructural sobre los precios energéticos.
La tregua reduce el riesgo extremo, pero no elimina la incertidumbre, lo que genera un entorno donde el peso mexicano puede apreciarse, pero con limitaciones claras. El mercado no está dispuesto a descontar un escenario de normalización completa, lo que introduce volatilidad y reduce la profundidad de los movimientos.
Inversión, energía y posicionamiento del mercado
Más allá del corto plazo, comienzan a tomar relevancia factores estructurales que pueden influir en la trayectoria del peso mexicano. El avance de México en rankings de inversión extranjera directa, impulsado por la reconfiguración de cadenas de suministro, refuerza su atractivo como destino de capital, lo que actúa como soporte para la moneda en horizontes más amplios. Este fenómeno está estrechamente ligado al nearshoring y a la integración comercial con Estados Unidos.
El giro en la política energética hacia una posible reactivación del fracking, dea liderada por la presidenta Claudia Sheinbaum, introduce una variable de largo plazo relevante. La intención de reducir la dependencia energética externa podría mejorar la balanza estructural del país, aunque también abre interrogantes sobre su viabilidad, impacto ambiental y necesidad de inversión. En cualquier caso, estos cambios reflejan una estrategia orientada a fortalecer la autosuficiencia energética, lo que podría tener implicancias positivas para la estabilidad macroeconómica en el mediano plazo.
Adicionalmente, el mercado estará atento a la publicación de las posiciones especulativas de la CFTC sobre el peso mexicano, que previamente se ubicaban en 57,7K. Este indicador es primordial para entender el posicionamiento de los inversionistas internacionales y evaluar si el actual movimiento del tipo de cambio está respaldado por flujos reales o si existe riesgo de corrección por sobreextensión.
Evolución de las posiciones especulativas de la CFTC en México. Fuente: Investing
Análisis técnico
USDMXN (M15)
Fuente: xStation
El precio del USDMXN en M15 mantiene una estructura bajista de corto plazo, con una secuencia de máximos descendentes que se refuerza tras el rechazo en la zona de 17.399. La pérdida de ese nivel intermedio consolida la presión vendedora y habilita la extensión hacia el soporte en 17.258, donde el precio comienza a mostrar desaceleración. La cotización se mantiene por debajo de la media móvil, que presenta pendiente negativa, y además se observa desplazamiento hacia la banda inferior de Bollinger, lo que confirma continuidad en el impulso bajista sin recuperación estructural relevante.
Desde la lectura de indicadores, el RSI en 30.3 se sitúa en zona cercana a sobreventa, reflejando un mercado presionado pero sin divergencias claras que indiquen agotamiento. El MACD permanece en terreno negativo, con ampliación del histograma en la fase final del movimiento, lo que sugiere persistencia del momentum bajista pese a cierta pérdida de aceleración reciente. En términos técnicos, la estructura queda delimitada por resistencia en 17.399 y 17.486, mientras que el soporte inmediato se ubica en 17.258, con extensión hacia 17.169 como referencia inferior dentro del movimiento actual.
Dólar Hoy Colombia: cae tras IPC de EE. UU. y menor presión inflacionaria subyacente
IPC de EE. UU. sube, pero queda por debajo de lo esperado
Dólar Hoy en Chile: cae a $889 tras menor presión global y alivio inflacionario en EE.UU.
Premercado: IPC en EE. UU. enfría a la Fed y sorprende al mercado pese al impacto del petróleo por la guerra
Este material ha sido elaborado por XTB. Su contenido tiene fines exclusivamente informativos y no constituye, en ningún caso, una asesoría personalizada ni una recomendación de inversión sobre instrumentos, mercados o estrategias específicas. La información aquí contenida no considera los objetivos, la situación financiera ni el perfil de riesgo de ningún inversionista en particular. Antes de invertir en cualquier instrumento financiero, le recomendamos informarse sobre los riesgos involucrados y verificar si el producto es adecuado para su perfil. El desempeño pasado no garantiza resultados futuros. Toda decisión de inversión basada en este material será responsabilidad exclusiva del inversionista. XTB Agente de Valores SpA no se hace responsable por pérdidas directas o indirectas, incluidos daños patrimoniales o pérdida de beneficios, derivados del uso o confianza depositada en esta información.